26 de mayo de 2017 | Actualizado: Viernes a las 14:50
Opinión > Desde el ángulo directivo

Una guía para el periodista sanitario

Por Concepción Ceballos, técnica asesora del Servicio de Programación de la Dirección General de Asistencia Sanitaria de Castilla y León
Martes, 09 de diciembre de 2014, a las 10:22
A lo largo de los últimos años, la información relacionada con la salud ha aumentado de forma considerable en los medios de información general, pasando de ocupar un espacio residual a disponer, cada vez más y de forma progresiva, de un espacio propio constante. O sea, informaciones casuales se han transformado en informaciones habituales, habiéndose producido, pues, la incorporación de una nueva área de contenidos a los ya existentes.

Está demostrada la importancia que nuestra sociedad le concede a la salud. Año tras año, las diversas encuestas de los diferentes organismos competentes así como investigaciones sociales, colocan el asunto de la salud en lugar prioritario entre los intereses de la población. Desde asuntos de gestión y asistenciales, investigaciones, tratamientos y hallazgos, a casos muy paradigmáticos como son las enfermedades raras, despiertan un interés creciente en la sociedad que los medios de comunicación están trasladando a la opinión pública (2).

Y es que la salud ha asumido un papel protagonista en las sociedades modernas, siendo una de las grandes preocupaciones para la consecución de la máxima calidad de vida. Con anterioridad, la salud tan solo era objeto informativo en casos contados referidos a reivindicaciones sindicales relacionadas con los hospitales, o bien informaciones sobre Sociedad y Ciencia, Salud y Población, Accesibilidad y Ciudadanía… Incluso puede hablarse de reivindicaciones de corte político o como tributo por favores personales de médicos a periodistas (3).

Por lo tanto, se trataba de una presencia impredecible y descontrolada en los medios. En su auge ha sido imprescindible el interés tanto social como mediático hacia este asunto, así como la preocupación de los servicios de salud por potenciar su imagen situando a la información como pieza clave de la gestión sanitaria. Hoy, la forma de presentar la información de salud en los medios informativos se puede dividir en tres grandes áreas: política sanitaria, divulgación científico-médica y sucesos de índole sanitaria.

¿Son términos sinónimos? No lo son. ¿Comparten objetivos comunes? Tampoco. Persiguen, eso sí, un mismo fin a partir de diferentes intereses, que se resume en educar a la población para que los ciudadanos gestionen su conocimiento y sus medios, se eduquen en expectativa y resultados en salud. Asimismo, cabe hacerse otra pregunta: ¿son y serán estables en el tiempo los medios de comunicación al gestionar sus titulares? ¿Son independientes del poder político y conocedores estos medios de su capacidad de influencia en la toma de decisión?

En los últimos años, los profesionales de la información han asumido las funciones que hasta hace muy poco realizaban personas ajenas al Periodismo, en la mayoría de los casos vinculadas a los órganos de la dirección de la institución sanitaria. De forma paulatina, los periodistas están dejando de ser una figura extraña en los servicios sanitarios pasando a ser parte esencial de su capacidad operativa y de su estructura orgánica (4).

La información en salud tiene como fin primordial educar en esta área y hacer que las personas sean responsables de su propia salud; sin embargo, la actualidad informativa, el impacto, las primicias y la falta de espacio en la prensa limitan este objetivo. Hay que entrenar a la ciudadanía en la utilización crítica de la información que pueda obtenerse por internet mediante la publicación de aquellas páginas y foros que ofrecen contenidos rigurosos y útiles para la población (5).

Por otro lado, está bien que los pacientes acudan a la consulta bien informados, que tengan más cultura sobre salud y Medicina, que compartan la información con su médico, pero esa información debe quedar en conocimiento y en consejos de los profesionales sanitarios.

Existe un marco legal, bioético y deontológico que modifica, o debería modificar, la relación paciente-médico, relación que alguien definió como “una confianza (la del paciente) que busca una conciencia (la del médico)”, pero esta relación sigue siendo asimétrica, y, por lo tanto, expuesta a la fragilidad y a la vulnerabilidad, casi siempre con resultados desfavorables para el paciente. (2)

El paciente bien informado es un plus en la relación médico-paciente y esto supone un desafío para el sistema sanitario que debe ser respondido como una mejora de la calidad de la atención, es decir, una mejora de la calidad de la comunicación y de la transmisión de la atención sanitaria. Sin embargo, en determinadas circunstancia enmarcadas por intereses indefinidos pueden hacer de esa esa dieta informativa algo peligroso y que puede deteriorar la relación médico-paciente.

Debe señalarse aquí que diversos autores han considerado elaborar una Guía de Buenas Prácticas entre periodistas y colectivo sanitario para el tratamiento de la información de salud en la prensa (2).

La competencia de los medios es leal y necesaria. Responde a la expectativa de cada ser humano sobre sí mismo y su entorno. Y es así que, cada cual, interpretará y leerá, leerá e interpretará. Hay en quienes se crean dudas. Hay en quienes se crea incertidumbre. Hay en quienes se lleva a tomar decisiones, adecuadas siempre, coherentes a su fin. Y siempre congruentes con su final. Esa guía sería una herramienta de seguridad y calidad, un instrumento de ética y metodología de la imparcialidad (6).

Alusiones bibliográficas:

(1) CATALÁN SESMA, José María: “La Asociación Nacional de Informadores de la Salud: el periodismo sanitario”, en Revista de Administración Sanitaria, Volumen 11, nº 7, julio-septiembre 1998, págs. 1-8.

(2) GONZÁLEZ BORJA, Antonia: “Salud, información periodística especializada en alza” en ÁMBITOS. Nº 11-12 – Primer y segundo semestres de 2004 (pág. 301-310)

(3) PEÑAFIEL SAIZ, Carmen: Profesora Titular acreditada en el Cuerpo de Catedráticos. Departamento de Periodismo UPV/EHU
[email protected]

(4) ECHEGARAY EIZAGUIRRE, Lázaro: Profesor Doctor de la Escuela de la Cámara de Comercio de Bilbao. La perspectiva del colectivo sanitario sobre los contenidos de salud en la prensa vasca, 2012.
[email protected]

(5) ELÍAS, Carlos: “Periodistas especializados y acostumbrados: la divulgación de la ciencia”, en Revista Latina de Comunicación Social, nº 20, agosto de 1999, La Laguna (Tenerife)

(6) LÓPEZ, I. et al.: “Salud y medios de comunicación”, en JANO. Medicina y Humanidades, 4-10 febrero 2000, Vol. LVIII (5), págs. 478-512.

(7) MARÍN CALAHORRO, Francisco: Protocolo y Comunicación. Los medios en los actos públicos, Ed. Bayer Hnos., S.A., Barcelona, 2000, págs. 98-100.