Exterior de Isfas
Como si de un mapa se tratase, los distintos territorios se suman a la conquista. Uno tras otro. Las piezas comienzan a encajar en un puzle que busca dibujar la imagen de todo el país.
Isfas, el ‘hermano’ de
Muface que dota de asistencia sanitaria a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil, continúa sumando comunidades. Cada vez son más las que se engloban en el
uso de su receta electrónica concertada, una herramienta digital que permite retirar medicamentos sin necesidad de
presentar un talonario en papel. Y el acelerón sigue su curso. Tanto que Isfas ya fija un
nuevo destino para implantar este sistema en los últimos días de este mes de enero.
La
receta electrónica concertada se ha convertido en una herramienta codiciada en el mutualismo administrativo. Si bien
Muface dispone de este sistema, bautizado como Sirem en esta mutualidad, desde 2020, lo cierto es que no se encuentra implantada en todo el país.
Son cuatro las comunidades autónomas que le quedan por ‘conquistar’, aunque su previsión, como avanzó
Redacción Médica, es que su aterrizaje tenga
lugar en el primer trimestre de 2026.
Lo cierto es que
esta herramienta también ha suscitado interés entre los ‘hermanos’ de Muface. El caso más avanzado es el de
Isfas, la mutualidad militar que el pasado octubre puso la primera piedra para la implantación de la receta electrónica concertada en Aragón y Extremadura. Estas dos comunidades fueron las pioneras, pero lo cierto es que el modelo dirigido por José Javier Rodrigo de Azpiazu ha seguido sumando regiones. Y
este 22 de enero añadirá su séptima conquista: Illes Balears.
La receta concertada de Isfas en Illes Balears
Hay que remontarse a septiembre de 2025 para
trazar el inicio de la receta electrónica concertada de Isfas. La
crisis sin precedentes de Muface, que de una forma u otra había impactado en sus ‘hermanos’, había llegado a su fin unos meses atrás. Asisa y Adeslas, las mismas entidades que ahora dotan de cobertura a la mutualidad militar,
suscribieron el contrato con Muface y pusieron punto y final a este trance ya histórico.
Comenzó una
reconstrucción del mutualismo administrativo, y con ella comenzaron a estar, de nuevo, los planes sobre la mesa. El Ministerio de Defensa tomó partido, y en los últimos días de septiembre anunció este
hito tecnológico para Isfas. La receta electrónica concertada iba a ser una realidad en el ‘hermano’ militar de Muface.
Aragón y Extremadura fueron las primeras comunidades autónomas en unirse a este mapa de Isfas. A ellas le siguieron
Cantabria, Asturias,
La Rioja y Navarra. Y
en 2026 apenas hicieron falta unos días para que el modelo militar retomase sus planes. El 19 de enero la receta electrónica concertada llegó a
Castilla-La Mancha, y este 22 del mismo mes pretende implantarse en
Illes Balears.
Isfas ya ha dispuesto las principales ideas que giran en torno a este aterrizaje. Tal y como ha podido conocer
Redacción Médica, la mutualidad ha explicado que “
Asisa y Adeslas están trabajando para que sus facultativos se vayan incorporando paulatinamente a este procedimiento y así tengan la capacidad de prescribir electrónicamente”.
La receta concertada en el mutualismo
La receta electrónica concertada ha generado su propio interés en el mutualismo. Tras la crisis sin precedentes de Muface, el modelo capitaneado pro Myriam Pallarés retomó sus planes y optó por
reactivar la implantación de este sistema. Por entonces, desde 2020 había conquistado a
Cantabria Asturias, Canarias, Extremadura, La Rioja, Navarra, Murcia, Illes Balears, Ceuta y Melilla. Pero el parón en las negociaciones por el nuevo contrato de asistencia sanitaria frenó el aterrizaje de Sirem a finales de 2024.
Una vez firmado dicho contrato, ya a las puertas del verano de 2025, una aparente calma volvió a
Muface. Y con ella los proyectos de la talla de la receta electrónica concertada. Así, el modelo implantó su sistema en
Castilla-La Mancha y Galicia en julio; en
Aragón en septiembre; y en
Madrid y País Vasco en noviembre.
A lo largo del
primer trimestre de este 2026,
como desveló este periódico, su idea es que esta herramienta aterrice en las cuatro comunidades que le quedan por conquistar. Es decir, que la receta electrónica concertada de Muface llegue a
Andalucía, Comunitat Valenciana, Catalunya y Castilla y León. Con ellas, y tras seis años desde su primer impulso, la idea es que este sistema sea una realidad en todo el país.
El
caso de Mugeju, el
‘hermano’ judicial de Muface (ya que dota de asistencia sanitaria a jueces, fiscales y al resto del personal de la Administración de Justicia), es distinto al de las otras mutualidades. El modelo
no prevé tener su receta electrónica concertada a lo largo de este concierto. Un asunto que
ha generado polémica entre los mutualistas, que han apuntado en más de una ocasión los beneficios de esta herramienta para retirar medicamentos sin necesidad de presentar un medicamento en papel.
La r
eceta electrónica concertada parece haberse convertido en un
gran proyecto digital dentro del mutualismo administrativo. Con Muface a la cabeza, sus ‘hermanos’ pretenden seguirle en esta carrera de digitalización sanitaria. Una meta que Isfas buscará alcanzar antes de este verano, el límite que se ha fijado para que los más de medio millón de funcionarios y beneficiarios de la mutualidad militar dispongan de esta herramienta.
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