Una semana después de recibir la noticia, Bianca Ciobanu valora la situación por la que ha pasado

Bianca Ciobanu.


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Hace siete días, el teléfono de Bianca Ciobanu sonó. Era Redacción Médica para comunicarle su victoria: la médica acababa de firmar la mejor nota histórica en el examen MIR 2026. "Es el día más feliz de mi vida", declaraba sin saber muy bien la vorágine que se avecinaba. Hoy, una semana después, la número uno provisional atiende de nuevo a este diario, de camino a un máster en Barcelona, para hacer balance de una semana donde la celebración mutó en un hostil escrutinio público por el 6,7 de su expediente y las dudas en torno a su resultado. La facultativa detalla que esta presión la mantuvo sin comer varios días y defiende su estrategia de estudio ante quienes dudan de ella, rechazando de plano someterse a una evaluación de control individual.

El constante señalamiento desestabilizó por completo a la aspirante. Ciobanu aclara que el contraste entre el festejo inicial y las graves acusaciones de fraude resultó "doloroso y ofensivo". La presión mediática y los ataques directos sobre su edad, calificados por ella misma como el peor comentario recibido -"lo que peor me sentó es que me dijeran que tenía más años que un bosque"-, la arrastraron a permanecer dos días enteros en la cama sin probar bocado ante la imposibilidad de digerir la situación.

Una vez asimilado el golpe al tercer día, la médica matiza que ya recuperó el pulso vital, aunque advierte del riesgo sistémico de someter a futuros compañeros a este nivel de agresión pública. La facultativa recuerda que la mayoría de sus colegas respaldan su esfuerzo frente a una minoría que alimenta la polémica.

¿Cómo hizo el examen la número 1 del MIR?


El núcleo de la controversia reside en su calificación universitaria. La facultativa detalla que la carrera académica y el cuestionario cerrado que supone el examen MIR representan dos realidades desconectadas. Para dominar la prueba, según explica, la futura residente diseñó un método de estudio propio durante cuatro años y descartó las opciones de las academias tradicionales, ya que "necesitaba elaborar mis propios esquemas y asimilar la información sin filtros externos".

Ciobanu concibe la evaluación como una "estrategia militar" de doscientas preguntas orientada a descartar tres opciones falsas hasta dar con la verdadera. El pasado 24 de enero, recuerda, la aspirante completó su cuadernillo sentada justo frente al vigilante del aula y sin realizar pausas para salir al baño. "No me quitaba ojo", afirma. 

Sanidad avala la prueba


Las sospechas sobre el uso de inteligencia artificial indignan a la candidata. Ante los persistentes rumores, sentencia que nadie ha demostrado técnicamente cómo extraer casi 188 respuestas netas correctas burlando la estricta vigilancia presencial mediante gafas conectadas o pinganillos. La médica argumenta que "la tecnología nunca debe sustituir a una evaluación oficial" y exige protocolos de control rigurosos en las aulas para evitar nuevas polémicas.


Hasta la fecha, según confiesa, ni el Ministerio de Sanidad ni la Universidad Rovira i Virgili, donde estudió, le han exigido explicaciones formales a la facultativa. Sí es cierto que desde el propio ministerio ha reconocido que, tras revisar las actas del aula donde se examinó Ciobanu no se detectó ninguna anomalía. 

Horizonte catalán


Superado el pico de tensión, su prioridad laboral apunta a los hospitales catalanes. La facultativa, tal y como detalla a este diario, certificó recientemente el nivel B2 de catalán "a la primera" oportunidad para asegurar una comunicación clínica fluida y precisa con sus futuros pacientes.

En la actualidad, compagina el análisis de las dos especialidades con las que sueña hacer -Dermatología o Medicina de Familia- y los deseos de planear un viaje de desconexión con su pareja y una visita a su abuela en Rumanía. La nota más alta de la sanidad española aguarda que la inminente adjudicación de plazas sepulte el ruido de la última semana para inaugurar su verdadera trayectoria como especialista en el Sistema Nacional de Salud. 
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