El presidente en funciones de la Junta de Andalucía y candidato de los populares detalla sus propuestas

Juanma Moreno, presidente de la Junta y candidato de los populares a renovar su mandato.
Juanma Moreno, presidente de la Junta y candidato de los populares a renovar su mandato.


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Juanma Moreno Bonilla alcanzó la presidencia de la Junta de Andalucía en 2019, logrando revalidar su mandato solo tres años después. Sin embargo, esta última etapa ha estado marcada por un intenso cuestionamiento a la gestión del Servicio Andaluz de Salud (SAS) que lo llevó, incluso, a afrontar una crisis más profunda: la de los cribados de cáncer de mama.

"Ante un problema como este, la obligación de cualquier gobierno es actuar de inmediato. Y este lo hizo", defiende en entrevista con Redacción Médica. Nada ha sido un impedimento para que el popular aspire, una vez más, a liderar el gobierno autonómico siguiendo el cambio que considera que ha impulsado desde que llegó a la Junta. Ahora, uno de sus principales objetivos es blindar por ley el presupuesto sanitario para que "obligatoriamente" crezca todos los años, una medida que ha denominado la Ley de Garantía Sanitaria. 

Asumió la Junta de Andalucía hace siete años, ¿qué valoración hace de la gestión sanitaria en su segundo mandato?

El cambio que impulsamos en Andalucía es una realidad que sigue muy viva y que le está sentando bien a esta tierra. También en el ámbito sanitario. Hoy contamos con un presupuesto récord, una plantilla de profesionales más amplia que nunca y más de un centenar de infraestructuras nuevas, entre centros de salud y grandes hospitales. Creo que es para estar razonablemente satisfechos del bagaje de casi ocho años de nuestra gestión sanitaria. Ahora, además, queremos dar un paso más en esa apuesta por priorizar la sanidad como servicio público esencial: si los andaluces así lo quieren, vamos a impulsar el blindaje del sistema para que, por ley, el presupuesto destinado a sanidad tenga obligatoriamente que crecer año tras año. Será la que denominamos Ley de Garantía Sanitaria. De esta forma, no ocurrirá lo que pasaba con el PSOE, que se recortaba el presupuesto y se despedía a miles de profesionales.

Más allá de eso, nuestra hoja de ruta tiene marcada un antes y un después claro merced a un hito muy importante: reformar el Servicio Andaluz de Salud y su modelo organizativo. El motivo es claro: hoy tenemos una cartera de servicios más amplia, una población más envejecida y las necesidades han cambiado tras tantos años. Por ejemplo, en digitalización. Sí le avanzo que será un proceso que haremos de la mano de los profesionales. Nadie mejor que ellos para señalarnos el camino.

Ahora bien, que la sanidad esté mejor que antes no significa que no tenga problemas. Claro que los hay, y en ellos tenemos puesto el foco. Estas medidas que le he avanzado van en esa dirección, y que creo que nos ayudarán a mejorar sensiblemente la calidad de nuestro sistema, de manera que siga siendo uno de los más prestigiosos del país.

Los últimos años ha recibido cuestionamientos de parte de la oposición por el "desmantelamiento" de la sanidad pública. ¿Cómo responde a las críticas?

Los bulos se desmontan con datos. Como le he dicho antes, más allá de que haya problemas a los que debemos prestar atención, la sanidad en Andalucía está mejor que antes. Eso es incontestable. El presupuesto sanitario para 2026 alcanza la cifra récord de 16.265 millones, un 65 por ciento más que en 2018. Es casi un tercio del presupuesto total de la comunidad. En él se prioriza la Atención Primaria, con 5.472 millones, y la Hospitalaria, con 10.257, para mejorar infraestructuras y profesionales. En definitiva, nunca la sanidad pública en Andalucía tuvo tantos recursos como ahora, ni económicos ni humanos.

El liderazgo de la ahora Consejería de Sanidad ha estado marcado por cambios en momentos críticos: en el segundo periodo Catalina García, Rocío Hernández y Antonio Sanz. ¿Cómo ha repercutido en la gestión sanitaria?

El Gobierno andaluz es un ejecutivo dinámico y está en constante autoevaluación. El ámbito de la sanidad no es el único en el que se han producido cambios o relevos en los últimos años. Hemos demostrado que, cuando detectamos que hace falta un impulso o un cambio en la forma de gestionar, los afrontamos sin dudarlo. Insisto: la sanidad en Andalucía está mejor que cuando llegamos en 2019, y ello en buena medida obedece a cómo se está gestionando. Pero no somos triunfalistas: eso no significa que no tenga problemas o no vayan a producirse incidencias.

En un sistema tan grande que debe dar cobertura a casi nueve millones de personas, las hay. La clave es tener equipos profesionales, cualificados y pegados al día a día de nuestros hospitales y centros de salud. A las necesidades que nos trasladan los profesionales y, por supuesto, los pacientes. Solo así se puede dar respuesta a esas incidencias. Es lo que está haciendo ahora Antonio Sanz con un trabajo y seguimiento incansables, casi minuto a minuto, de todo el sistema. Con reuniones constantes y diálogo con gerentes, colectivos, asociaciones y colegios profesionales. Con un objetivo clave que le he encomendado: sentar las bases para esa modernización integral del Servicio Andaluz de Salud.


"Vamos a impulsar el blindaje del sistema para que, por ley, el presupuesto sanitario tenga que crecer año tras año "




La crisis de los cribados de cáncer de mama ha sido probablemente de los periodos más complejos que ha atravesado su gobierno. ¿Considera que las medidas que se han tomado evitarán que esto se repita?

Ante un problema como este, la obligación de cualquier gobierno es actuar de inmediato. Y este lo hizo. En primer lugar, reconociéndolo y pidiendo perdón a las pacientes afectadas. Después, asumiendo responsabilidades de gestión. Toda la cúpula de sanidad fue relevada. Y, en paralelo, implementar soluciones inmediatas. A día de hoy, la conclusión es clara: el sistema ha salido reforzado. ¿Cómo? Con la puesta en marcha de dos medidas con las que se mejoran los protocolos de detección precoz del cáncer de mama, como son la implantación del 'Ácto único', consistente en la realización de mamografía, ecografía y biopsia en una misma jornada; y la contratación de 500 nuevos profesionales sanitarios de refuerzo, del total de 705 que está previsto que se incorporen para todos los cribados de los distintos tipos de cáncer. Honestamente, no creo que nadie pueda decir que este gobierno no ha respondido de inmediato, con actitud proactiva, para atajar y corregir este problema.

La retención del talento sanitario es transversal a todas las CCAA. De hecho, en Andalucía, aprobaron en diciembre un decreto para los puestos de difícil cobertura en el SAS por concurso. ¿Qué otras medidas contemplan para que los profesionales sanitarios se queden en la región?

Fíjese la noticia que hemos conocido en estos días: tres de los cinco primeros MIR de toda España han elegido a Andalucía para continuar su formación. Eso es síntoma de que los hospitales públicos andaluces siguen gozando de un enorme prestigio y de que los médicos del futuro confían en el sistema sanitario de Andalucía.

No obstante, hablamos de un problema que no es exclusivo de Andalucía. España sufre un severo déficit de facultativos. Todos aspiramos a consolidar un sistema sanitario bien atendido y con los profesionales suficientes. De hecho, para corregir este déficit es necesario que el Gobierno de España aborde con las comunidades el problema mediante un Pacto por la Sanidad. Mientras no tome la iniciativa, el problema va a seguir existiendo en todos los territorios.

Juanma Moreno, presidente de la Junta y candidato de los populares a renovar su mandato. 


Los últimos datos de listas de espera de Sanidad ponen a Andalucía entre las que más esperan para acceder a una intervención quirúrgica. ¿Cómo se mejorarán esos niveles?

Debo decirle que la evolución de Andalucía es positiva. Somos conscientes de que hay mucho que mejorar, porque siempre hay que mejorar en un sistema sanitario que atiende a más de 8,7 millones de personas. Pero la realidad es que gracias a las medidas que pusimos en marcha en 2024, con el Plan de Garantías, Andalucía ha mejorado todos los indicadores por encima de la media nacional.

La realidad es que Andalucía lidera la reducción de las listas de espera quirúrgicas, según el propio Ministerio de Sanidad. Le doy algunos datos: reducción del 21 por ciento en Cirugía (frente al 5,6 por ciento de descenso registrado en el conjunto de España), demora media reducida en 46 días, superando la mejora nacional (41 días), o reducción del 66 por ciento en esperas superiores a 6 meses. Hoy en Andalucía se espera menos y se opera a más personas, pese a que siguen entrando pacientes en el sistema. El tiempo medio de espera para ser operado ha descendido, en concreto, en 41 días respecto a 2018, cuando llegamos al Gobierno andaluz. 

Fíjese de dónde venimos y qué sistema sanitario nos encontramos. Cuando llegamos a la Junta de Andalucía, el número de pacientes que había en las listas de espera oficiales que publica el Ministerio de Sanidad eran 143.887 personas. La realidad es que el PSOE había ocultado al Ministerio 540.833 personas que también esperaban ser operadas. Cuando le digo que el cambio es notorio, también me refiero a la transparencia.

El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, ha mencionado la intención de adaptar y actualizar el mapa de difícil cobertura sanitaria para focalizarlo en zonas de "especial gravedad". ¿Trabajarán en eso en una posible nueva legislatura?

Ya estamos trabajando en ello. Nuestra intención es adaptar y actualizar el mapa de difícil cobertura sanitaria para focalizarlo en las zonas de especial gravedad en los próximos meses, ya que el modelo actual se ha quedado obsoleto puesto que cuando se diseñó no se tuvieron en cuenta muchas de las circunstancias que hoy se dan en nuestra comunidad.

Desde la Consejería de Sanidad se trabaja en diseñar nuevos complementos específicos con nuevas aportaciones para incentivar la cobertura de puestos, con contratos más estables que puedan superar los dos años de duración y con una mejora retributiva de la actividad extraordinaria. También estudiamos determinados mecanismos de reconocimiento profesional y de avance en el desarrollo de la carrera para los sanitarios que cubran este tipo de plazas o la flexibilización horaria y las rotaciones como ejes clave en el nuevo decreto.

El objetivo es desarrollar un decreto con capacidades propias que tengan en cuenta peculiaridades no contempladas ahora mediante un contenido y un desarrollo mucho más amplio en el que se incluyan también medidas organizativas de cara a una mayor autonomía de gestión del centro, así como de cooperación interhospitalaria.


"Nuestra intención es adaptar y actualizar el mapa de difícil cobertura para focalizarlo en zonas de especial gravedad"



Ha puesto el foco en la modernización integral del SAS. ¿Qué acciones están tomando en este sentido?

La transformación digital de nuestro sistema público de salud ya está en marcha. Nuestra intención es culminar con ese proceso en la próxima legislatura. En diciembre aprobamos la primera Estrategia de Salud Digital 2030, que parte con una inversión inicial de 316 millones. El objetivo es claro: abordar una verdadera transformación y modernización del sistema sanitario andaluz a través del uso de las nuevas tecnologías, como herramienta de apoyo a la atención sanitaria y como elemento transformador del servicio que prestamos a los ciudadanos. Como le decía antes, hablamos de un sistema sanitario creado hace 30 años y ni las enfermedades son las mismas, ni las necesidades son las mismas ni la respuesta que esperan de su sistema los andaluces son, evidentemente, iguales.

Ya hemos puesto en marcha 17 proyectos, incluidas la tarjeta sanitaria virtual, la renovación de medicamentos para crónicos en las farmacias o la utilización de la IA en las unidades de mama. Una tecnología que vamos a hacer extensiva a todo el sistema. También vamos a avanzar en la gestión del big data o las alertas de gestión.

De no lograr el respaldo electoral necesario, ¿estaría dispuesto a pactar con Vox para un gobierno de coalición?

El único pacto que quiero firmar es con los andaluces. Ellos son quienes tienen en su mano otorgar a Andalucía una mayoría lo suficientemente fuerte y sólida como para asegurar la estabilidad de nuestra tierra cuatro años más. Y para ello, la única opción viable, según todos los estudios demoscópicos que estamos viendo, es la que yo represento. Sé que reeditar esa mayoría será complejo, difícil. Pero es mi única prioridad, desde el convencimiento sincero de que es lo mejor para Andalucía. Quiero que esta tierra no pierda la concordia ni su buen ambiente, uno de los grandes atractivos que la caracterizan. Traer la bronca de otros territorios pasa factura. La estabilidad y la seguridad garantizan inversiones, oportunidades y futuro.

¿Firmaría un acuerdo de condiciones similares en términos sanitarios a las recogidas en el pacto firmado en Extremadura y Aragón entre el PP y Vox? Con una sanidad que "priorice" a los andaluces

Ahora mismo no me planteo ningún tipo de acuerdo porque estamos en disposición de conseguir una mayoría suficiente. Es un objetivo que entra dentro de lo posible, y en él estamos trabajando. Es difícil y complejo, no lo niego, pero factible. En 2022 nadie pensaba que podríamos conseguirla. Lo que tenemos claro es que, cuando uno no goza de mayoría y, por tanto, no depende de sí mismo, está condicionado. Está limitado. Tiene las manos atadas. Dependes de otros. ¿Qué significa eso? Que no hay estabilidad. Que no sabemos, por ejemplo, si la legislatura duraría cuatro años. Y esa incertidumbre tiene un impacto. Se paraliza la administración. Por eso pido a los andaluces que reflexionemos sobre qué modelo queremos para Andalucía. O la estabilidad que nos está permitiendo crecer como nunca… o la incertidumbre, el ruido, la parálisis y el lío.

Entonces, ¿qué mensaje da a los electores para el próximo 17 de mayo?

Les pido que hagan una reflexión seria. Andalucía en estos siete años ha avanzado de una manera razonable y sensata. Tiene mucho y positivo por delante. Tenemos la experiencia, los equipos, la ilusión por hacer grandes cosas a futuro. Conseguir metas más altas, más claras. Ellos son quienes deben analizar y decidir qué es lo que quieren. ¿Quieren un gobierno moderado que gobierne para todos, con un modelo de convivencia y concordia como elemento fundamental? ¿O queremos introducir elementos de distorsión, insultos y ruido? ¿Queremos meternos en ese lío? Yo creo que no. Esa es la decisión que deben tomar los andaluces.
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