Exterior de Muface
Dos opciones. Un solo cambio. El
periodo de permutas de
Muface, el primero tras su crisis sin precedentes, está abierto. La mutualidad dirigida por Myriam Pallarés da comienzo a una nueva etapa con esta ventana para que los funcionarios puedan escoger entre el modelo de sanidad concertada o el de sanidad pública. O cambiarse de entidad (y elegir entre Asisa o Adeslas). Lo cierto, sin embargo, es que
Muface tiene otra ventana, especial, para poder
hacer este cambio fuera del plazo (en meses que no sean enero o junio, que son las dos posibilidades que ofrece la mutualidad). Un sistema al que se podrán acoger los funcionarios en tres casos distintos y que, al contrario que el cambio extraordinario al INSS (servicios autonómicos de salud), que también se podrá hacer a destiempo y
cuyos 11 motivos descubrió Redacción Médica,
no obligará a los funcionarios a permanecer dos años en la sanidad pública.
Muface tiene ante sí un nuevo horizonte. Tras el que probablemente haya sido el
mayor trance de su historia, la mutualidad ha empezado su propia
reconstrucción. Entre sus principales planes se encuentra la digitalización de sus sistemas de la mano de la implantación total de la
receta electrónica concertada, que aún tiene cuatros comunidades autónomas por conquistar. También la
vigilancia al sector asegurador de Muface (comprendido por Asisa o Adeslas) y el fomento de determinados medicamentos.
A esta lista se suma la firma de
convenios para la asistencia sanitaria rural en varios territorios o las rúbricas de otros tantos para
supervisar el cumplimiento de las prestaciones en las regiones donde carecía de recursos. Estos
avances de Muface ocurren en un escenario con una particularidad, y es que durante este mes de enero los funcionarios disponen del
primer periodo de permutas del año, con el que podrán dibujar la nueva balanza sanitaria de la mutualidad.
La llave para cambiar de sanidad pública a concertada
El primero mes del año supone un punto de partida para
Muface. Hasta el día 31 los mutualistas podrán
escoger su modelo sanitario o cambiar de entidad. Pero lo cierto es que los funcionarios
pueden hacer este cambio fuera de plazo en una serie de casos muy concretos. En este punto, además, cabe señalar que estos supuestos nada tienen que ver con el
cambio extraordinario al INSS (servicios autonómicos de salud) que puede hacerse a destiempo en base a 11 motivos y que obliga a los mutualistas a permanecer durante dos años en la sanidad pública.
Así, y como ha podido conocer
Redacción Médica,
Muface tiene una ‘fórmula mágica’. “Fuera de los periodos ordinarios se podrá autorizar el cambio de entidad de seguro de asistencia sanitaria o de adscripción a los Servicios Públicos de Salud en varios
supuestos tasados”, indica la mutualidad. Estos son tres, pero a ellos se suman aquellos que “derivan de variaciones de datos del colectivo”. Es decir, si un funcionario cambia de destino o de destino.
El primero de estos casos es cuando se obtenga la
conformidad por parte de las “entidades afectadas”. Esto incluye, por ejemplo, pasar de la sanidad pública a una de las compañías o de una
compañía concertada a otra, siempre que ambas acepten el cambio por escrito.
La otra posibilidad, el segundo de los casos que describe Muface, tiene que ver en su
‘versión internacional’. Esto se traduce en que aquellos funcionarios que dejen de estar protegidos por el concierto de asistencia sanitaria en el extranjero (
al que actualmente dota de cobertura Nueva Mutua Sanitaria) al volver a residir de forma permanente en España. Será entonces, y en cualquier mes del año, cuando los mutualistas podrán escoger entre Asisa o Adeslas, o tener su sanidad en el INSS.
El tercero de estos supuestos se centra en “
circunstancias objetivas que justifiquen el cambio de una pluralidad de titulares a quienes afecte el mismo problema de asistencia médica”. Así lo define la propia mutualidad, que explica que la Dirección General de Muface, encabezada por
Myriam Pallarés, podrá
abrir un plazo especial para que los funcionarios escojan el modelo que prefieren (y la entidad en cuestión, en el caso de escoger la sanidad concertada).
El horizonte de Muface
Las permutas de Muface del mes de enero supondrán un punto de inflexión tras la
crisis sin precedentes. Los funcionarios optarán por uno de los modelos sanitarios, el concertado o el público. Es aquí donde cabe señalar que, hasta el momento,
la balanza se ha decantado a favor de la sanidad concertada, aunque en las últimas permutas
la sanidad pública le robó a más de 60.000 mutualistas.
Ese datos se corresponde con los últimos resultados, que se dieron a conocer durante el mes de julio por la Dirección General de Muface en su Consejo General. En ese momento, los porcentajes quedaron
64 por ciento a favor del modelo de las entidades y un 36 por ciento para el sistema sanitario público.
Cuestionadas por cómo quedará la
nueva radiografía, los sindicatos presentes en este Consejo General (que actúan como representantes de los funcionarios) no se atreven a dar una conclusión. Lo que no quiere decir que no tengan una previsión, y es que estas voces
han señalado a Redacción Médica que la
doble cobertura sanitaria de Muface, esa combinación entre la elección de la sanidad pública y el pago de un seguro médico privado de su propio bolsillo, apunta a ser una de las preferencias.
Más allá de estas cifras,
Muface tiene su futuro asegurado. La mutualidad sobrevivirá, al menos, hasta 2027. Será entonces cuando Moncloa y las entidades encararán la renovación del contrato de asistencia sanitaria para los funcionarios, aunque ya se han dado algunos pasos.
Tal y como avanzó Redacción Médica, la mutualidad
ya mira a su contrato de 2028 con varios proyectos que simbolizan las "primeras pinceladas" de esa nueva era. Aún así, habrá que esperar hasta entonces para conocer el destino de Muface.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.