Exterior de Muface
El nuevo ciclo arranca motores. Todo está preparado. O, por lo menos, planificado. La hoja de ruta está sobre la mesa, y el
mutualismo administrativo comienza una etapa para dejar atrás la que probablemente haya sido la mayor crisis en sus 50 años de historia. La implantación de la receta electrónica concertada, la vigilancia al sector asegurador, el refuerzo del control financiero o los nuevos convenios de asistencia rural son algunos de los pilares en esta nueva etapa de
Muface. Unos ejes a los que se suma el
periodo de permutas postcrisis, que permite cambiar entre sanidad concertada y pública (o entre entidades) durante el mes de enero. Esta ventana llega, además, con una novedad. Fuentes sindicales presentes en el Consejo General de Muface explican a
Redacción Médica que, en estas permutas, la
doble cobertura (esa combinación entre lo público y un seguro privado)
apunta a ser “una preferencia”.
La posibilidad de
escoger entre el modelo concertado y el público es habitual en
Muface. Si bien en los anteriores conciertos los funcionarios (que junto a sus beneficiarios suman a más de un millón y medio de personas) tan solo disponían de una oportunidad, en
el nuevo contrato cuentan con dos. De esta forma, durante los meses de enero y junio podrán escoger entre irse a otra entidad aseguradora (Asisa o Adeslas), o irse del INSS (servicios autonómicos de salud), y viceversa.
A todo ello se suma un
cambio extraordinario a la sanidad pública, que podrá realizarse fuera de esas dos ventanas y que
obligará a los mutualistas “a permanecer dos años en el INSS”. Para poder realizarlo, los funcionarios tendrán que alegar uno los 11 motivos que
Redacción Médica desveló en exclusiva.
La doble cobertura de Muface
Lo cierto es que, más allá de estas posibilidades, en este momento el
periodo de permutas del mes de enero ya está en marcha. Una etapa en la que, como explicaron varios mutualistas a este periódico, la
falta de información y la brecha digital apuntan a ser
dos inconvenientes.
Los
sindicatos presentes en el Consejo General de Muface, que actúan como representantes de los funcionarios, son conscientes del valor de estas
permutas postcrisis. Así lo trasladan varias voces de las organizaciones a
Redacción Médica, que insisten en que antes de aventurar qué pasará llaman a la "cautela". Sin embargo, sí que aventuran que la balanza puede
“decantarse a favor de la sanidad pública”.
“La tendencia, lenta pero sostenida, ha sido un aumento en la elección de la pública, si bien los porcentajes más elevados continúan correspondiendo a la sanidad concertada”, explican las fuentes consultadas por este periódico. De hecho, hacen referencia a la
última radiografía de Muface, en la que
el INSS recortó a más de 60.000 funcionarios al modelo concertado. De esta forma, los porcentajes quedaron 36 por ciento a favor de la pública y 64 por ciento para el sistema de las entidades. Unas cifras que evidenciaban el
auge del modelo público tras la crisis sin precedentes.
Es precisamente en este punto donde las voces sindicales presentes en el Consejo General de Muface se aventuran a dar las primeras pinceladas.
“La doble cobertura sanitaria puede convertirse en una preferencia”, dicen sobre este sistema que consiste en una combinación entre la sanidad pública y el pago (de su propio bolsillo) de una póliza de salud privada.
Este sistema, el de
la doble cobertura en Muface, ya salió a la luz por parte de los organismos públicos. Fue la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) quien sacó a la luz que el
30 por ciento de los funcionarios adscritos a la mutualidad comenzaron a optar por esta vía.
Por tanto, tanto la sanidad privada como la pública parecen aumentar el interés en Muface. La primera, por el
incremento de las pólizas sanitarias privadas; mientras que el INSS acapara la atención de los mutualistas en esta tendencia que está presente entre los funcionarios.
El debate de la doble cobertura en Muface
Esto, no obstante, no significa que esta decisión de los mutualistas no haya estado
exenta de dudas. Mientras que unos han tachado esta opción de
“insolidaria”, otros han aludido a que es una opción que
"depende de la situación sanitaria de cada persona”.
Más allá de esta batalla que parece convertirse en uno de los
debates del propio mutualismo, lo cierto es que el periodo de permutas actual estará en vigor hasta el 31 de enero. Los funcionarios podrán optar por irse al INSS o quedarse en la sanidad concertada con una de las dos entidades que prestan sus servicios (
Asisa o Adeslas). También en el caso de aquellos que se encuentren en el modelo de sanidad pública, podrán escoger el concertado.
Todo ello a través de las
dos vías que oferta Muface: la presencial y la electrónica. De hecho, esta última ha sido la que ha suscitado más quejas entre los funcionarios ya que, según ellos, la mayoría de los mutualistas (con un
perfil predominantemente envejecido) no disponen de las competencias digitales necesarias, lo que podría derivar en una “brecha”. Asimismo, varios de ellos han confiado a
Redacción Médica que la
mutualidad dirigida por Myriam Pallarés
no les ha proporcionado “ninguna información” sobre este periodo de permutas y que la mayoría de la información la han obtenido por su “propia cuenta”.
Muface dibuja su futuro
La mutualidad comienza una
etapa de transformación. Tras la
crisis sin precedentes de Muface, el modelo ya establece sus primeros pasos para este año. La
implementación total de la receta electrónica concertada, la
extensión de la historia clínica digital, el
fomento de determinados medicamentos, o la
vigilancia al sector asegurador serán algunos de los ejes de su
plan de acción.
A todo ello se sumará el
Estatuto de Muface, que tras varios años parece que
en 2026 se convertirá en realidad a través de un Real Decreto impulsado pro Moncloa.
Entre tanto,
Muface también realiza sus propios ajustes, como el
refuerzo de su control financiero, la
prórroga de contratos para la asistencia sanitaria rural en varias comunidades o convenios con comunidades autónomas ante la
falta de medios propios. Además, como avanzó
Redacción Médica, la mutualidad ya a mira a la
renovación de su concierto sanitario en 2028 con “las primeras pinceladas” a través de
distintos proyectos.
Muface comienza así una nueva etapa en la que estas permutas de enero, como explican las fuentes sindicales consultadas por este periódico, serán
“claves” para evaluar la situación de la mutualidad “tras la gran crisis vivida en el último año”. No obstante, aún habrá que esperar para conocer los datos de esta balanza sanitaria.
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