Los funcionarios optan por este sistema que combina el INSS y un seguro privado de salud

Muface con doble cobertura sanitaria: "No somos insolidarios"
Exterior de la sede de Muface.


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La calma llega tras la tempestad. La oleada de incertidumbre se mantuvo durante siete meses. Más de 200 días en los que la supervivencia se alejaba de la orilla. Pero, a pesar de todo, salió adelante. Arrastró un periodo de cambios, de reflexión, y ahora da comienzo a una nueva etapa de reconstrucción. Ese es el escenario que afronta Muface tras la crisis sin precedentes que ya está marcada en su historia. El mismo que encaran los mutualistas, que se encuentran inmersos en el primer periodo de permutas de 2026, y que ya optan por un sistema distinto (y criticado dentro del propio mutualismo) para su asistencia sanitaria: la doble cobertura sanitaria. Un modelo cada vez más recurrido por los funcionarios, y que combina el seguro privado y la sanidad pública.

Mónica Gómez (Ourense, 45 años) es una de las mutualistas que ha apostado por este modelo. “La doble cobertura de Muface no deja de lado a la sanidad concertada”, subraya a lo largo de la conversación con Redacción Médica. Sus palabras hacen especial referencia a las críticas que, a lo largo de los últimos meses, se han vertido sobre esta doble combinación de asistencia sanitaria. Y es que esta policía nacional, y paciente oncológica, utiliza tanto el INSS (servicios autonómicos de salud) como la póliza ofertada por una de las entidades adscritas a Muface.


La doble cobertura de Muface


“Estoy más tranquila. Utilizo la seguridad social para los tratamientos, y la sanidad concertada para las pruebas”, explica a este periódico. Su historia, no obstante, necesita una mayor explicación. Gómez superó un cáncer de mama en 2017. Un año que, recuerda, le cambió la vida “por completo”.

Se sucedieron las pruebas, las visitas a especialistas, la quimioterapia… “Me quitaron un pecho”, rememora sobre aquellos días en los que la asistencia sanitaria concertada de Muface se volvió en uno de los pilares de su vida.

Pero esta policía nacional decidió dar un vuelco a su vida. En uno de las permutas previas al inicio de la crisis sin precedentes de Muface (que data de noviembre de 2024), la funcionaria tomó el paso y optó por esa doble cobertura sanitaria. ¿Por qué? Ella misma lo razona a lo largo de la conversación con Redacción Médica. “La sanidad pública funciona muy bien para tratamientos complejos, mientras que la concertada es ágil para las pruebas”, desvela.

“Depende de la situación de cada uno”, relata al ser cuestionada sobre esas críticas que, en los últimos meses, han surgido en torno al auge de esta doble cobertura. Un sistema que, como descubrió el informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), ya utilizan el 30 por ciento de los funcionarios que cuentan con su asistencia sanitaria en Muface.

La combinación del INSS (servicios autonómicos de salud) y una póliza privada ha sido objeto de debate. Tal y como informó Redacción Médica, algunos usuarios ‘machacaron’ este sistema. “Es insolidario; nadie piensa en defender el concierto sanitario”, relataba una funcionaria poco después de conocer esta ratio.

Gómez, por su parte, difiere de estas declaraciones. “Cada uno tiene su propia situación sanitaria. No se puede decir que en insolidario, no se puede generalizar”, insiste a este periódico. Y añade: “Hay que ponerse en los zapatos de otro. El miedo es libre”.

Precisamente ese sentimiento, el miedo, es el que ella conoce de primera mano. Y el que repite cuando cuenta su historial sanitario, que ahora se encuentra en la sanidad pública. Y ahí seguirá, y es que Gómez explica a Redacción Médica que no se plantea hacer ningún movimiento durante el periodo de permutas que tiene lugar a lo largo de este mes de enero. “No es lo mismo para una persona que para otra”, incide. 


Muface allana su camino en 2026


Estas permutas llegan tras el que probablemente vaya a ser uno de los años más recordados para Muface. La mutualidad comenzó el 2025 sin una licitación sobre la mesa, con protestas en el aire, y una prórroga del concierto sanitario. El 30 de abril Asisa y Adeslas (DKV abandonó la puja) firmaron el concierto sanitario, y comenzó la reconstrucción del mutualismo. El retorno de proyectos, como la receta electrónica concertada, o un plan para 2026 (en el que se incluye la vigilancia al sector asegurador, entre otras medidas).

Muface cambia de ciclo. Tiene una era en el horizonte, y la mutualidad ya despliega sus propias medidas. Entre ellas, y como ha dado a conocer este periódico, la intensificación del control de su situación financiera y la firma de convenios para zonas rurales. Un cambio de etapa al que se sumará la conquista de las 4 comunidades autónomas que aún no disponen de la receta electrónica concertada: Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León. Y la renovación del concierto sanitario en 2028, para la que Muface, como ya avanzó este periódico, ya está dando las “primeras pinceladas”.
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