Antonio Compañ, Presidente Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina.
Las
facultades de Medicina son el primer contacto de los futuros médicos con la profesión. Muchas veces, su visión del mundo laboral viene condicionada de alguna forma con
la experiencia que adquieren en las aulas y en su primer trato con los pacientes. Pero después, cuando pasan a hacer el
MIR, muchas de sus percepciones chocan con el estrés característico de la profesión, vinculado a las condiciones laborales. Para poder
frenar esta “desafección” que sienten muchos médicos cuando se enfrentan a la realidad asistencial,
Antonio Compañ, Presidente Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, señala una posible vía para solucionar este problema: los ratios de supervisión. “La ley dice que
no pueden haber más de cinco estudiantes con un paciente y que los residentes tienen que estar siempre supervisados, pero esta supervisión tiene que ser presencial, con el colega mayor que te dé la experiencia, no por teléfono”, explicaba en el último encuentro del Foro de la Profesión Médica.
Redacción Médica ha querido ampliar sobre esta propuesta que, según Compañ, sería importante a la hora de “disminuir el estrés de los residentes”. Y es que, según responde a este medio,
ya regula esta supervisión la Orden SSI/81/2017, de 19 de enero, por la que se publica el Acuerdo de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, por el que se aprueba el protocolo mediante el que se determinan pautas básicas destinadas a asegurar y proteger el derecho a la intimidad del
paciente por los alumnos y residentes en Ciencias de la Salud. Concretamente, se hace alusión también a la necesidad de que
“no resulte molesta o intimidatoria para el paciente”.
Realizarlas desde una comisión mixta
Cuando se le pregunta sobre
quién debería velar porque estas cifras se cumplan, Compañ lo tiene claro: “Desde mi punto de vista, la supervisión debe realizarla la Comisión Mixta entre la Universidad y la Consejería de
Sanidad correspondiente”. Esta, para el decano, debería tener dos funciones concretas: “Corresponde a esta Comisión Mixta
velar por el correcto cumplimiento de la normativa vigente por un lado y por el otro supervisar que tanto la docencia como la actividad asistencial se hagan con
criterios de excelencia”, señala.
Aunque esto sería de gran importancia, para el presidente de los decanos
hay otros puntos que es fundamental tener en cuenta, como es el caso de que tanto los residentes, como el personal facultativo del staff, dispongan de un “horario concreto a la semana, con tiempo suficiente para
dedicarse a la formación y a la investigación que no tengan que quitar de su horario de descanso y conciliación”. También estima que para controlar que todo esto se cumpla deben hacerse
auditorías: “Si una unidad docente no cumple, forzando un exceso de horario a sus residentes,
habría que quitarle las acreditaciones”, recalca.
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