Esta herramienta encuentra una barrera en su desarrollo en las comunidades donde ya está implantada

Muface aplaza la implantación de su receta concertada por un 'muro' digital
Exterior de Muface


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Giran, giran y giran. Los problemas se han convertido en una bola que rota a su alrededor. Varios frentes abiertos se ciernen sobre ella. Y lo cierto es que sigue en el punto de mira a pesar de haber superado la mayor crisis de sus 50 años de historia. Muface continúa en el foco del debate. La mutualidad ya tiene una hoja de ruta definida para este 2026, pero como ha podido conocer Redacción Médica a través de fuentes cercanas al núcleo duro de la mutualidad, este plan encara un giro de guion. O, más bien, un frenazo a uno de sus grandes hitos. Muface retrasará la implantación de la receta electrónica concertada por “problemas internos de sus sistemas electrónicos”, por lo que este sistema no estará disponible, como prometió la mutualidad, en el primer trimestre del año.

La receta electrónica concertada de Muface se ha convertido uno de los grandes proyectos del modelo dirigido por Myriam Pallarés. Ella misma explicó, durante el aterrizaje de este sistema bautizado como Sirem en Madrid, que suponía “un avance gigante” para el mutualismo. Y es que esta herramienta permite retirar medicamentos sin necesidad de presentar un talonario en papel, por lo que adentra a Muface en una etapa digital en su prestación farmacéutica.

Sirem se alzaba, hasta el momento, como uno de los ejes del Plan de Acción de Muface para 2026. Una hoja de ruta que, como informó Redacción Médica, incluía la vigilancia al sector asegurador, el fomento de determinados medicamentos, la extensión de la historia clínica digital y la implantación de su receta electrónica concertada.


La receta concertada de Muface: todos sus obstáculos


Su plazo estaba claro. A lo largo del primer trimestre de 2026, Cataluña, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Andalucía iban a ser los puntos de aterrizaje de la receta electrónica concertada de Muface. Los últimos destinos de Sirem, y es que la herramienta ya se encuentra implantada en todo el país. Es decir, está disponible en Cantabria, Asturias, Canarias, Extremadura, La Rioja, Navarra, Murcia, Islas Baleares, Ceuta, Melilla, Castilla-La Mancha, Aragón, Madrid y País Vasco.


"La implantación total puede retrasarse hasta finales de año"



“La implantación total [de la receta electrónica concertada] puede retrasarse hasta finales de año”, confían fuentes cercanas al núcleo duro de Myriam Pallarés a Redacción Médica. Sus palabras van más allá, y descubren que este retraso es consecuencia de los “problemas en la infraestructura de los sistemas electrónicos de Muface”.

Lo cierto es Sirem no ha llegado por igual a todas las comunidades y ciudades autónomas. La primera, la pionera, fue Cantabria en 2020. A ella le siguieron Asturias y Canarias en 2022; Extremadura y La Rioja en 2023; Navarra, Murcia, Islas Baleares, Ceuta y Melilla en 2024. Estas fueron las últimas en incorporarse antes de que diese comienzo la crisis sin precedentes de Muface, que paralizó la implantación de la receta electrónica concertada.

Una vez finalizado este trance, siete meses después, Muface reactivó sus planes. Castilla-La Mancha y Galicia fueron las primeras comunidades en unirse a Sirem en julio. Poco después, en septiembre, lo hizo Aragón. Madrid y País Vasco, por su parte, se convirtieron en los últimos destinos en noviembre.


"Muchos médicos no están utilizando la receta concertada de Muface"



Ahora los próximos objetivos en el radar son Cataluña, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Andalucía. Y lo cierto es que, como han recalcado estas fuentes cercanas a Myriam Pallarés, la andaluza será la última comunidad en disponer de Sirem.

Hay un problema con la receta concertada de Muface en todo el país. Que esté en una comunidad no significa que esté implantada al 100 por ciento”, indican estas voces. Es en este punto donde hacen alusión al que, dicen, es uno de los principales problemas: “Muchos médicos no la están utilizando”.

Este mismo periódico informó sobre ello. Tal y como sacaba a relucir la propia Muface en una de sus encuestas, la receta electrónica concertada de la mutualidad tiene un ‘muro’. El 62 por ciento de los médicos explicó que esta herramienta “les hace perder mucho tiempo en la prescripción”.


Las brechas de Muface


Este no es el único asunto que, en este momento, encara Muface. Los funcionarios son los que en las últimas semanas han reabierto las cicatrices de la mutualidad. La inclusión del 112 en la sanidad concertada o la eliminación del copago farmacéutico son algunas de sus principales reclamaciones, y eso ha hecho que Myriam Pallarés se haya visto obligada a dar respuesta.

Ejemplo de ello es una carta en la que responde a las peticiones del mutualismo para integrar este servicio de urgencias en su modelo sanitario concertado. O una contestación firmada por el Departamento de Prestaciones Sanitarias de Muface antes las acusaciones por “vulnerar la atención urgente” al restringir el uso del 112.

Por el momento, Muface se encuentra trabajando en ambos frentes. En lo referente al 112, la inclusión de este sistema está en un proceso de negociación con las comunidades autónomas. Y, en lo que se refiere al copago farmacéutico (un asunto que los funcionarios han elevado a la Justicia europea), la mutualidad creará grupos de trabajo para valorar la posibilidad de eliminar esta prestación.

Muface sigue su camino mientras busca dejar atrás la que probablemente haya sido la peor crisis de su historia. Un trance que quedará marcado en el modelo que dota de asistencia sanitaria a más de un millón y medio de personas y que está inmerso en su propia reconstrucción. Una reforma que, en el caso de la receta electrónica concertada, parece tener un camino aún lleno de piedras.
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