La AIReF propone dotar a los médicos de "herramientas digitales de apoyo a la decisión" y reforzar las inspecciones

Cristina Herrero, presidenta de la AIReF, que propone dotar a los médicos de más herramientas para gestionar la IT
Cristina Herrero, presidenta de la AIReF.


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La gestión de la Incapacidad Temporal (IT) en España se basa en un esquema de doble responsabilidad. Por un lado está el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS), que se encarga de asumir el coste económico de las bajas; y por otro, la Atención Primaria, en cuyos médicos se delega la potestad de conceder IT bajo criterios clínicos. Según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), ese modelo presenta una “deficiencia estructural” que “requiere de la interconexión de la información y de una supervisión reforzada” para mejorar la “eficacia y la eficiencia” del sistema. Para paliar esa circunstancia, el organismo presidido por Cristina Herrero propone, entre otras cosas, dotar a los facultativos del primer nivel asistencial de “información sistemática y estructurada sobre las condiciones laborales del trabajador”. La idea pasa por complementar la práctica clínica con “herramientas digitales de apoyo a la decisión y formación específica en gestión de la IT”. También se llama a “reforzar la conexión y el apoyo a los facultativos de la unidad de seguimiento especializado en IT y de las inspecciones médicas”.

En un estudio enmarcado en un análisis global sobre el gasto público, la AIReF define la IT como “una de las principales prestaciones del sistema de bienestar español”. No en vano, representa “el segundo mayor componente del gasto de la Seguridad Social”, con un desembolso de 16.500 millones de euros en 2024 sólo superado por las pensiones: “Esta prestación garantiza la protección económica de los trabajadores cuando una enfermedad o accidente les impide, de manera transitoria, el desempeño de su actividad laboral”.

Sin embargo, el organismo identifica varias “debilidades” en ese sistema. Una de las “principales” es “la ausencia de mecanismos robustos e integrados de información y supervisión entre los distintos agentes implicados”. Esa circunstancia se traduce en “una limitada capacidad para realizar un seguimiento continuo de los procesos, detectar de forma temprana las desviaciones y evaluar de manera sistemática la adecuación de las duraciones observadas a criterios clínicos objetivos”.

Las condiciones laborales como determinantes de la salud


Además, la falta de “una base de información común” impide, según la AIReF, “incorporar de forma automática elementos relevantes para la gestión eficiente de la IT, como las características del puesto de trabajo, la posibilidad de adaptaciones funcionales o de teletrabajo, o los patrones de reincidencia a nivel de trabajador, empresa o sector”. Ello “dificulta la integración del diagnóstico clínico con la realidad laboral del paciente, incrementa la disparidad de criterios en el reconocimiento de la IT y limita la aplicación homogénea de los tiempos óptimos”.

A ello se suma el “problema estructural” derivado de la responsabilidad compartida entre el INSS -en el aspecto económico- y los médicos de Atención Primaria -en el ámbito clínico-. Para la AIReF, el quid de la cuestión reside en que los facultativos “no internalizan plenamente el coste económico agregado” de sus decisiones. “Esta separación entre autoridad decisoria y responsabilidad financiera se ve reforzada por asimetrías de información, la fragmentación derivada de la organización autonómica del sistema sanitario y la limitada capacidad de supervisión continuada del INSS”, reza el estudio.

Frente a esa situación, la AIReF propone “reforzar las capacidades del INSS mediante una intervención más temprana y especializada en los procesos de IT”, para lo cual llama a priorizar “los casos con mayores desviaciones y a los trabajadores con episodios reiterados”, pero también a “articular este refuerzo en un marco de colaboración más estrecha con los médicos de Atención Primaria”.

Medidas para mejorar la gestión de IT en Atención Primaria


Con el fin de mejorar esa coordinación, se recomienda integrar en los sistemas del primer nivel asistencial información laboral del trabajador -ocupación, sector, tamaño de la empresa, tipo de contrato, antigüedad, posibilidad de teletrabajo, funciones que se desarrollan en el puesto de trabajo y riesgos laborales “relevantes”-. También desarrollar herramientas digitales de apoyo a la decisión clínica que estimen la duración esperada de la IT según el diagnóstico y las condiciones laborales, basadas en los “tiempos óptimos”.

Por otro lado, se plantea proporcionar a los médicos información periódica sobre sus indicadores de gestión de la IT, comparados con su área y con el conjunto de España, y “controlando por las características del cupo”. También se aboga por incorporar formación específica en gestión de la IT y coordinación con la inspección médica, y por último, se llama a reforzar la conexión y el apoyo a los facultativos de la unidad de seguimiento especializado en IT y de las inspecciones médicas.
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