20 nov 2018 | Actualizado: 21:40
Por Juan Abarca Cidón, secretario general del IDIS
Lun 09 diciembre. 19.38H

El Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad, el IDIS, es una fundación sin ánimo de lucro que nació, hace ahora casi 4 años, con la misión de poner en valor la aportación del sistema sanitario privado como elemento imprescindible para garantizar las virtudes de nuestro sistema sanitario: universalidad, equidad y calidad. El IDIS es una Institución promovida por los máximos representantes del sector sanitario privado, pero en la que está representada, a través de más de 80 empresas, toda la iniciativa privada en sanidad, así como los representantes de las profesiones sanitarias, la industria, las sociedades científicas y, por supuesto, los pacientes, fin último al que nos debemos todos los que nos dedicamos a este sector. El IDIS es, en sí mismo y posiblemente, el mayor exponente de revolución social que existe en el panorama sanitario nacional, porque no está influido por intereses ideológicos, políticos, laborales y ni siquiera económicos, dado que cuenta con sus respectivas patronales para reclamar y defender los derechos particulares de cada institución.

Por mucho que digan, aquellos que ven en la sanidad privada una amenaza para el bienestar social por lo que consideran que supone de demérito para el sistema sanitario público, todos a los que representa el IDIS apostamos por un sistema sanitario público de calidad, que dote al ciudadano de las más altas cotas de universalidad, cohesión, accesibilidad y equidad. Pero a la vez que manifestamos ese deseo, estamos convencidos de que para que esto sea posible es imprescindible contar con la aportación que realiza a nuestra sociedad el sistema sanitario privado por medio de los recursos de todo tipo, la innovación, la tecnología de que dispone y aporta a nuestro sistema sanitario y sobre todo a través de la contribución voluntaria, por medio de un seguro de salud, de los más de 7 millones de usuarios y los 2 millones de funcionarios, que habitualmente lo utilizan y ahorran en costes y en recursos al sistema sanitario público, como así venimos demostrando de manera anual desde nuestro comienzo, a través del informe Sanidad Privada, aportando valor.

Desde el IDIS, entendemos las dificultades que pueden existir desde el punto de vista ideológico para poder alcanzar un pacto político que garantice los cambios estructurales que el sistema sanitario necesita y que se vienen denunciando por todos los agentes del sector desde hace años, pero en estos tiempos, tanto la accesibilidad como la equidad y cohesión entre comunidades autónomas están claramente comprometidas según nos refieren multitud de informes oficiales. Además, la situación económica, por el más que previsible incremento del gasto sanitario en el futuro, la falta de financiación del sector de la dependencia y del sector socio-sanitario, hace prever un panorama en el que las dificultades del sistema sanitario público para dar la oferta necesaria se vean incrementadas de una forma constante y persistente.

Creemos firmemente que, si bien no se puede llegar a un pacto que defina qué modelo sanitario debemos tener, sí que es preceptivo que se lleguen a acuerdos de mínimos que permitan avanzar hacia un sistema sanitario mejor. Cuestiones como la identificación única del paciente para la unificación de la información clínica, la integración de las áreas asistenciales, la transparencia de los indicadores y resultados en salud o la planificación del sistema contando tanto con los recursos públicos y privados a fin de configurar un sistema sanitario único, son cuestiones que no deberían de ser objeto de debate, porque claramente van en beneficio de la sociedad en general que es a quien nos debemos y no se tienen porqué ver influidos por cuestiones ideológicas.

Desde el IDIS, en estos momentos de recortes y claras dificultades económicas, desde nuestra independencia nos ofrecemos de una forma honesta y transparente a la Administración, para promover la posibilidad de llegar a ese nivel de acuerdos que impliquen una mejora del sistema sanitario en su conjunto. Este ofrecimiento sincero lo hacemos porque estamos convencidos de que, aunque hayamos estado hablando muchos años sobre la necesidad de reformar el sistema sanitario, más que tratar de definir el modelo definitivo que queremos y nos podemos permitir, consideramos que es necesario dar pequeños pasos que ayuden a contribuir a que el sistema sanitario público sea más sostenible y, al final, mejor para todos.