Exterior de Muface
Los recuerdos del huracán siguen presentes. Durante más de siete meses, una oleada de dudas se asentó en ella. Hicieron falta tres intentos para salvarla. Lo logró, aunque los restos de esa tempestad en forma de crisis siguen en el camino.
Muface busca un cambio de etapa con una
reforma interna. Una transformación en la que la
vigilancia al sector asegurador, el fomento de determinados medicamentos o la implantación de la receta electrónica concertada serán claves. Precisamente esta herramienta, el talonario en formato digital, ha sido la última en causar un problema en la mutualidad. Pero no la bautizada como Sirem, sino las
recetas electrónicas emitidas por las entidades de la sanidad privada, y por la que
Muface se ha visto obligada a emitir una 'alerta sanitaria'.
La reconstrucción de Muface ya ha dado sus primeros pasos. Si bien el modelo liderado por Myriam Pallarés aprobó su hoja de ruta para 2026 en su último Consejo General, lo cierto es que la mutualidad se encuentra envuelta en la
firma de contratos para reforzar su sanidad. Ejemplo de ello son las rúbricas de convenios destinados a la
asistencia sanitaria rural o la
búsqueda de inspectores sanitarios para supervisar sus prestaciones ante la falta de medios propios.
Muface también se encuentra inmersa en la
implantación de su receta electrónica concertada. Un sistema que, cabe recordar, puso su primera piedra en Cantabria y en 2020 y
aún no se encuentra disponible en todo el país. Y es que la crisis sin precedentes que atravesó la mutualidad paralizó este plan digital. No obstante, no es este al que hace referencia Muface.
La 'alerta sanitaria' de Muface
La receta electrónica concertada de
Muface sigue su camino. Por el momento, son cuatro las comunidades que quedan por conquistar.
Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León. Así lo indica la mutualidad, que en el comunicado al que ha tenido acceso
Redacción Médica diferencia este talonario de la
receta electrónica que está causando obstáculos entre los mutualistas.
"Alguna entidad concertada ha ofrecido una
receta electrónica privada, como parte de un
servicio de telemedicina", comienza a explicar Muface. En este sentido, el modelo liderado por Myriam Pallarés se muestra tajante, e indica que "esta receta, si se utiliza por una persona mutualista, supone que
se pagará el 100 por ciento del medicamento o producto, aunque esté financiado en el Sistema Nacional de Salud (SNS)".
Por lo tanto, la
única vía para "beneficiarse de la financiación que le corresponda y pagar el porcentaje habitual a través de la telemedicina" será a través de la
receta electrónica concertada. Una herramienta que, bajo el nombre de Sirem, ya se encuentra disponible en Asturias, Canarias, Extremadura, La Rioja, Navarra, Murcia, Islas Baleares, Ceuta, Melilla, Castilla-La Mancha, Aragón, Madrid y País Vasco.
"En caso de uso de este tipo de
receta privada que oferta la entidad, se reitera que deberá abonar el 100 por ciento del producto adquirido y que
Muface no contempla el reintegro posterior, por lo que no debe solicitarse el mismo", recuerda la mutualidad al respecto.
Muface encara nuevos retos
Muface se enfrenta a un cambio de etapa. Un capítulo marcado por el fin de su
crisis sin precedentes, que se alargó durante más de 200 días y que se saldó con la
firma del concierto de asistencia sanitaria para los años 2025, 2026 y 2027 por parte de Asisa y Adeslas. Ese es el escenario con el que dio comienzo esta era de la mutualidad, que en este momento se encuentra en su segundo año de contrato y que ya comienza a hacer sus propios
reajustes.
En las últimas semana se han dado a conocer varios de ellos. Su plan de acción, con ese impulso a la receta electrónica concertada o el fomento de determinados medicamentos (como genéricos o biosimilares), así como la vigilancia al sector asegurador, es una de las principales novedades. También lo es el
Estatuto de Muface, que
verá a la luz a través de un Real Decreto este 2026.
Tampoco hay que dejar atrás uno de los
grandes focos de debate que encara la mutualidad de Myriam Pallarés.
La inclusión del 112 en la sanidad concertada de Muface, que en este momento se encuentra en una mesa de negociación en la que las comunidades autónomas jugarán un papel clave. O la
creación de grupos de trabajo para valorar la posibilidad de
eliminar el copago farmacéutico.
Lo que sí está claro,
como avanzó Redacción Médica, es que
Muface ya mira a su concierto sanitario de 2028. Sí, ese que las entidades aseguradoras y la mutualidad tendrán que negociar una vez que el que se encuentra en vigor llegue a su fin. Por el momento, el modelo ya ha dado las "primeras pinceladas" a través de diferentes proyectos, aunque el destino final de Muface no se decidirá hasta los últimos días de 2027. Será entonces cuando la mutualidad conocerá su futuro.
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