En las últimas semanas España se está batiendo contra una importante epidemia que en el día de la fecha que escribo este artículo ha acabado con la vida de 26.744 personas y ha afectado a 227.436, de acuerdo a las cifras oficiales, aunque en algo que todos los expertos coinciden, es en que es mayor el número de infectados por el SARS- CoV-2 y más alto el número de fallecidos por la enfermedad que este virus causa: la Covid-19.

Todos los profesionales sanitarios han jugado un papel trascendental en el tratamiento y control de la epidemia. Sin duda que el trabajo desarrollado por todos estos profesionales ha sido muy relevante, pero el llevado a cabo por aquellos profesionales sanitarios que mas implicados han estado en la asistencia a los pacientes afectados por este proceso ha sido extraordinario. Me estoy refiriendo al desarrollado por profesionales que trabajan en Atención Primaria, en Urgencias, en Medicina Interna, en las Unidades de Cuidados Intensivos y, por supuesto, en los Servicios y Unidades de Neumología.

La epidemia ha obligado a que el trabajo desarrollado por los equipos de Neumología (neumólogos, enfermeras y fisioterapeutas respiratorios) se multiplicase de forma rápida y exponencial para atender a un grupo de pacientes portadores de una enfermedad grave, desconocida y altamente contagiosa, que llevaba a los enfermos a una situación crítica en poco tiempo y que causaba la muerte por insuficiencia respiratoria aguda en muchos casos.


"La epidemia ha obligado a que el trabajo desarrollado por los equipos de Neumología se multiplicase de forma rápida y exponencial para atender a un grupo de pacientes portadores de una enfermedad grave, desconocida y altamente contagiosa, que llevaba a los pacientes a una situación crítica en poco tiempo"


No cabe duda que la asistencia a estos pacientes era responsabilidad de todos los profesionales sanitarios, pero eran los especialistas en Neumología, por ser el pulmón el órgano diana para esta enfermedad, aquellos que más comprometidos estaban con la ayuda a estos enfermos. Y hay que reseñar que el colectivo de profesionales sanitarios especializados en la salud pulmonar: neumólogos, enfermería y fisioterapeutas respiratoria han sabido responder a ese reto y cumplir con su compromiso: proporcionar la mejor asistencia sanitaria a sus pacientes, a pesar del escaso conocimiento de la enfermedad, de la carencia de recursos humanos y materiales disponibles, de la penuria en materia de EPI-s y del riesgo de contraer una enfermedad grave que pudieran trasmitir a sus familias y allegados.

Pero la asistencia sanitaria que estos profesionales han prestado a sus pacientes, además de proveerles de los cuidados adecuados, les ha ofertado la realización de intervenciones diagnósticas y terapéuticas específicas de la especialidad como la broncoscopia y sus técnicas asociadas, como la ecografía torácica, como la oxigenoterapia de alto flujo, o como la ventilación no invasiva. Todas ellas son técnicas eminentemente neumológicas que manejadas con la experiencia de los grandes expertos que la Neumología Española tiene en estas intervenciones han servido para proporcionar una asistencia sanitaria muy sobresaliente y para salvar la vida de un buen número de pacientes.

Las Unidades de Cuidados Respiratorios Intermedios (UCRI-s), entendidas como un área de monitorización y asistencia a pacientes con insuficiencia respiratoria aguda que requieren de soporte respiratorio no invasivo (ventilación mecánica no invasiva, presión positiva en vía aérea superior u oxigenoterapia de alto flujo) como parte de su tratamiento; han jugado un papel primordial en la atención a un elevado número de pacientes con Covid-19 y han puesto de manifiesto, de una vez por todas, la excelencia de este tipo de unidades en los servicios de Neumología de España, la necesidad de que este recurso se multiplique, su extraordinaria eficacia y su magnífica eficiencia.

Gracias a ellas y a los profesionales en salud respiratoria que las controlan (neumólogos, enfermería y fisioterapeutas respiratorios) se ha podido atender a pacientes que no eran subsidiarios, o no precisaban de momento un ingreso en camas de Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs), pero que por su nivel de gravedad tampoco podían recibir cuidados adecuados en una unidad de hospitalización convencional. Además, han contribuido de forma destacada a que muchos pacientes pudieran salir de las UCIs precozmente, dejando espacio para otros en un momento de sobrecarga asistencial máxima.

En conclusión, estamos convencidos que el sobresaliente y excelente trabajo realizado por los profesionales sanitarios expertos en salud respiratoria durante esta epidemia (neumólogos, enfermería y fisioterapia respiratoria), debe servir para poner en valor nuestra especialidad, la Neumología, que ha demostrado ser una disciplina de primera necesidad para el actual sistema sanitario español y que aporta unos espléndidos resultados en cuanto a asistencia sanitaria de nuestros pacientes.

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