La mutualidad afronta la segunda fase de la herramienta: extender su uso por todas las comunidades y ciudades autónomas

Muface culmina la receta concertada: así ha sido el despliegue por España
Exterior de Muface.


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El mutualismo cierra una etapa. La implantación total de la receta electrónica concertada de Muface llega a su fin tras aterrizar en su último destino. Andalucía, una de las comunidades con mayor población del país, se ha convertido en la última activación de la mutualidad dirigida por Myriam Pallarés. La herramienta tecnológica, que se alza como uno de los proyectos ‘estrella’ en materia digital del organismo público, ya está disponible en todo el país. Un camino que comenzó en 2020 y que, ahora, encara otra fase decisiva: la de la extensión de su uso por España.

Bautizada como Sirem, la receta electrónica concertada de Muface es un instrumento que permite retirar medicamentos sin necesidad de presentar un talonario en papel. Esa es la definición principal de un sistema que ha completado su implantación en todo el territorio nacional. Un instrumento que, según los últimos datos aportados por el propio modelo, se traduce en que “todo el colectivo mutualista de opción concertada (990.793 personas)” ya pueden hacer de esta herramienta.

Cabe destacar que la receta electrónica ya estaba disponible en todas las comunidades y ciudades autónomas en el caso de aquellos mutualistas y beneficiarios que optan por la sanidad pública. Así lo recuerda Muface, que hace alusión a que esta herramienta completó su implantación en el sistema sanitario público hace varios años, y según las últimas cifras son 600.003 mutualistas los que ya podían hacer uso de esta herramienta.


La implantación de la receta concertada de Muface


La sanidad concertada de Muface acogió la primera activación de la receta electrónica para el colectivo que opta por las entidades hace seis años. Cantabria se convirtió en la pionera en el uso de Sirem en plena pandemia del Covid-19 el 4 de mayo de 2020. De hecho, los mutualistas, farmacéuticos y el resto de implicados en la utilización diaria de esta herramienta lo calificaron como algo “envidiable”.

La cántabra fue la primera en desplegar la receta electrónica concertada de Muface. Sin embargo, la realidad es que el resto de implantaciones en España no siguieron una tendencia constante. Hubo que esperar dos años para vivir las siguientes activaciones.
En marzo de 2022, la herramienta de Muface aterrizó en el Principado de Asturias, mientras que en noviembre hizo lo propio en Canarias.


Más de 600.000 mutualistas pueden hacer uso de la receta concertada de Muface



Poco después, y de nuevo en marzo, en plena primavera de 2023, la receta electrónica concertada de Muface se activó en Extremadura. En junio del mismo año se sumó La Rioja.
El principio del 2024 puso la siguiente ‘piedra’ a la implantación de la receta electrónica concertada de Muface. En enero, Navarra activó este sistema de prestación farmacéutica. En febrero lo hizo la Región de Murcia y en marzo Islas Baleares.

Por su lado, y en la antesala al que probablemente sea uno de los mayores trances de la historia de la mutualidad, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla empezaron a hacer uso de esta herramienta en septiembre.

El mes de noviembre de 2024 supuso un punto de inflexión. La crisis sin precedentes de Muface dio comienzo después de que la primera licitación de la mutualidad quedase desierta. Hicieron falta hasta tres procesos para salvar al modelo que dota de asistencia sanitaria a los funcionarios del Estado. Incluso, esos siete meses de incertidumbre se saldaron con el ‘adiós’ de una de las aseguradoras, DKV, que rechazó presentar su oferta como consecuencia de la infrafinanciación del concierto sanitario. Quien sí se dio el ‘sí, quiero’ con Muface fueron Asisa y Adeslas, que suscribieron el contrato para cubrir la asistencia de casi 1,6 millones de personas durante los años 2025, 2026 y 2027.

Ese trance paralizó los proyectos de Muface, entre los que se encontraba la implantación de la receta electrónica concertada. Así lo confiaron fuentes de la mutualidad a Redacción Médica, que también confirmaron que los próximos aterrizajes llegarían pronto.


La crisis sin precedentes de Muface paralizó la implantación de la receta electrónica concertada



Y así fue. Tras la firma del concierto sanitario, que tuvo lugar a finales de abril, el mes de julio de 2025 acogió las ‘nuevas’ implantaciones de la receta electrónica concertada de Muface. Castilla-La Mancha y Galicia activaron el uso de Sirem; y en septiembre lo hizo Aragón.

La Comunidad de Madrid y el País Vasco se convirtieron en los últimos destinos del año. A lo largo de noviembre, ambas comunidades autónomas acogieron este sistema. Incluso, en el caso del territorio madrileño, la directora general de Muface, Myriam Pallarés, acudió a la implantación. “Es un avance digital”, aseguró entonces.

Esos fueron los últimos destinos de la receta electrónica concertada de Muface en 2025. En este año no ha habido ninguna implantación hasta marzo, cuando Sirem llegó a la Comunidad Valenciana. Tras ella, se sumó Castilla y León en abril.

Junio ha supuesto el broche final a la primera etapa de esta herramienta. El día 1 llegó a Cataluña, y este martes a Andalucía. Una comunidad en la que, según explicó Pallarés en la reunión técnica del despliegue, su colectivo “suma más del 20 por ciento del colectivo total de la mutualidad, con casi 245.000 personas directamente beneficiadas por el proyecto”.


La segunda fase de la receta concertada de Muface


Precisamente esa cita, celebrada hace apenas unos días, fue un altavoz para la directora general de Muface. Sobre la implantación de la receta electrónica concertada, destacó que “integración es interoperabilidad, y la interoperabilidad tecnológica en Sirem es perfecta, pero, ante todo tiene una faceta primordial, la humana e institucional”.

“Estamos en un proyecto de colaboración público-privada en el que la gobernanza plena solo se consigue a través de la colaboración diaria y sostenida entre socios. El personal farmacéutico, médico, entidades concertadas y mutualistas, junto con nuestros equipos territoriales y centrales, se ensamblan e interactúan todos los días para conseguir las metas deseadas y contribuir a la mejora de la prestación farmacéutica en el ámbito del Sistema Nacional de Salud, al que Muface pertenece”, matizó.


"Solo existirá legitimidad si la receta electrónica pasa a ser la normalidad en las consultas médicas"



Así fue como dio pie a la segunda etapa de la receta electrónica concertada de Muface. La de la extensión de su uso en todas las comunidades autónomas. Y es que, según los últimos datos, apenas un par de territorios superan el 50 por cierto de utilización de Sirem.

“La inversión en un servicio electrónico solo se legitima si su uso es mayoritario, mucho más cuando se trata de salud. En este caso, solo existirá esa legitimidad si la receta electrónica pasa a ser la normalidad en las consultas médicas, y eso ya sucede en algunas provincias”, destacó. Y añadió que ahora el objetivo es que la herramienta “forme parte de la vida cotidiana de los y las mutualistas”.

La receta electrónica concertada de Muface aún parece tener un obstáculo. Extender su uso entre toda la población que opta por el modelo de las entidades. Este fue uno de los temas que salió a relucir en el último Consejo General de la mutualidad, celebrado en marzo, en el que Myriam Pallarés confesó las siete causas por las que, a su parecer, este sistema no termina de ‘calar’ entre la sociedad.

“En algunas provincias el porcentaje de implantación de receta electrónica ronda el 80 por ciento, como Cantabria y Navarra, a niveles casi similares a los de la receta pública”, explicó entonces. Así lo rezaba un documento al que tuvo acceso Redacción Médica en el que, además, se detallaban las causas de estas diferencias: “antigüedad; número de hospitales concertados y grupos hospitalarios; población en medio rural/urbano; brecha digital; edad colectivo Muface y edad colectivo médico; interés de mutualistas; e implicación entidades y médicos”.

Muface, en esta segunda etapa de la receta electrónica concertada, pretende ‘romper’ con esos siete factores. Por el momento, lo que sí ha logrado la mutualidad es activar una de sus herramientas ‘estrella’ en materia digital en todo el país.
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