Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 11:40
Miércoles, 03 de abril de 2013, a las 11:22

El País lleva hoy a su portada una inquietante noticia: 30 niños sin cura reciben terapias no autorizadas en un hospital de Italia. El tratamiento está apoyado en el uso de células madre “sin aval científico ni autorización”. La presión de la comunidad médica ha obligado al Gobierno a intervenir y “prohibir cualquier tratamiento que ahora no esté en curso”.

Las terapias las ha aplicado la Fundación Stamina, a través de trasplantes de células madre para dolencias de todo tipo, sin que hubiera base científica para ello y solo sobre la base de que no había otra alternativa. Además, ni siquiera se notificaron a las autoridades los supuestos ensayos, según explica el periódico de Prisa en una información firmada por Lucia Magi.

El escándalo ha obligado al Gobierno a pronunciarse. El Ministerio de Sanidad ha forzado a la Fundación Stamina, que ofrecía estas supuestas curaciones, a no enrolar a más pacientes, pero no ha detenido los tratamientos que ya se habían comenzado. La decisión, tomada de urgencia mediante un decreto, debe convertirse en ley.

El problema se centra sobre todo en los tratamientos ya iniciados sobre niños que, al parecer, no tienen otra esperanza que la que han encontrado en la Fundación Stamina. “No sabemos nada de este tratamiento”, dice el ministro de Sanidad, Renato Balduzzi, “porque su protocolo no está depositado en el Instituto Superior de Sanidad (ISS), así que vamos a pararlo. Pero hicimos un gesto de humanidad, nos pareció justo que los pacientes que han empezado puedan seguir. Pero esta vez habrá una atenta evaluación. Lo va a controlar el ISS, el Centro Nacional de los Trasplantes y la Agencia italiana del medicamento (Aifa)”.