Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 16:00
Miércoles, 25 de noviembre de 2015, a las 11:16
Pese a que han sido unos años duros y la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad le llega a quitar el sueño, Susana Camarero no se desliga de ocupar el Ministerio de Sanidad tras la próxima cita electoral del 20 de diciembre, si el presidente Mariano Rajoy decide contar con ella. Así se ha expresado la secretaria de Estado de Servicios Sociales en una entrevista concedida a ABC.

Su nombre ya sonó en las quinielas cuando Ana Mato dejó el Ministerio de Sanidad, en noviembre de 2014, debido a su supuesta implicación en la trama de corrupción Gürtel y con el objetivo de no perjudicar al Gobierno de Rajoy. En la entrevista con ABC, reconoce “haberse sentido cómoda” tanto con Ana Mato como con quien finalmente la sucedió al frente del Ministerio, Alfonso Alonso.

Precisamente fue Ana Mato quien decidió apostar por ella unos meses antes de su retirada, confiándole la Secretaría de Estado que hasta ahora ha liderado. Su amplio bagaje político, tanto en el ámbito nacional como autonómico, especialmente ligado a los servicios sociales, la hacen perfecta candidata para tomar el mando de la política sanitaria si el PP renueva la confianza de los españoles el 20 de diciembre.

Mientras tanto, Susana Camarero mantiene, tal y como refleja en la entrevista, su predisposición a continuar allí donde diga su presidente y reconoce la labor importantísima en esta etapa que ahora se cierra, en la que “hemos sacado a España de la crisis y no hemos dejado de cuidar el bienestar ciudadano”.

Durante la entrevista, centrada fundamentalmente en la lucha contra la violencia de género, la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad destaca que las cifras se han reducido en los últimos años, lo que demuestra que las mujeres tienen más confianza en el sistema de protección. Aun así, Susana Camarero reconoce que hay que seguir avanzando y “exigir a la población ser más proactiva en cuanto detectemos los signos aparentes de violencia”.