Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 16:40
Domingo, 31 de agosto de 2014, a las 10:38
Este domingo, el protagonista de la actualidad sanitaria es un caso particular, el hallazgo de un niño británico de cinco años que el pasado martes fue sacado sin consentimiento médico por sus padres, ambos testigos de Jehová, de un hospital londinense en el que estaba ingresado por un tumor cerebral. Según cuenta Elpais.com, “la Interpol había informado a las fuerzas de seguridad españolas de que disponían aproximadamente de doce horas para localizar al niño ya que este portaba una máquina de alimentación con baterías que tienen autonomía para ese periodo de tiempo. Durante toda el día los agentes han estado rastreando teléfonos de familiares así como cuentas de la red social para su localización. Los King se llevaron a su hijo del hospital general de Southampton, en el sur de Inglaterra, en el que  Ashya llevaba tiempo ingresado allí y se recuperaba de una delicada operación a la que había sometido apenas una semana antes.”.

Por su parte, B. Tobalina, de ABC, interpreta que “son muchas las incógnitas en torno a la seguridad de los hospitales que han surgido en los últimas horas en torno a la fuga del menor. La principal es saber cómo pudo «escaparse» con su padres sin que el personal advirtiera nada. Lo cierto es que, según fuentes hospitalarias, los progenitores sí tenían permiso para salir de la habitación con él y moverse por el entorno del centro en tanto que se trataba de un enfermo de larga duración. Fue precisamente esta coyuntura la que aprovecharon los familiares para planear la salida, a plena luz del día, en torno a las dos de la tarde del jueves, sin despertar la más mínima sospecha del personal médico y los miembros de seguridad”.

Por otro lado, el ébola también disfruta de su cuota de protagonismo, como viene siendo habitual. Por un lado, Elpais.com informa de que Naciones Unidas ha escogido Ghana como base del material, suministros y personal necesarios para enfrentarse a la actual epidemia de este virus que ha provocado ya 1.552 muertos y más de 3.000 personas contagiadas en cinco países de la región, Guinea, Sierra Leona, Liberia, Nigeria y Senegal.