Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 10:40
Domingo, 05 de enero de 2014, a las 10:35
Este domingo El Mundo dedica sus páginas de salud al interés que comienzan a despertar las enfermedades ‘olvidadas’ en algunas farmacéuticas. Según señala el diario, el panorama está cambiando lentamente -entre 2000 y 2011 los medicamentos para estos problemas supusieron el 4 por ciento del total-. Bernard Pécoul, director ejecutivo de Iniciativa Medicamentos para las Enfermedades Olvidadas (DNDi, según sus siglas en inglés) reconoce que “ahora, al menos, hay proyectos en el portafolio, las empresas farmacéuticas que habían abandonado totalmente este terreno han regresado con proyectos específicos para estas enfermedades”.

Las enfermedades olvidadas empiezan a interesar a las farmacéuticas por varias razones: porque quieren mejorar su imagen pública (la responsabilidad social), pero también por un motivo económico. En el futuro, la posibilidad de desarrollar mercado no estará en los países antiguos sino en los emergentes, los de hoy y los de mañana. Brasil, la India, pero también puede ser África.

ABC hace referencia en sus páginas de Salud a un estudio realizado por científicos de la Universidad de Alabama en Tuscaloosa (Estados Unidos) que aseguran que quienes mantienen rutinas diarias suelen tener un sueño de más calidad, ya que logran dormir mejor, concilian antes el sueño y se despiertan menos durante la noche.

Por su parte La Voz de Galicia informa sobre la intención de varias clínicas gallegas que practican el aborto de trasladarse a Portugal. Según recoge el diario regional, el 82,4 por ciento de las interrupciones voluntarias de embarazos (IVE) que se realizaron en Galicia entre el 2010 y el 2012 fueron “a pedimento da muller”, según los datos del Sergas. Pero el anteproyecto de la nueva ley del aborto prohíbe ese supuesto, lo que significa que ocho de cada diez interrupciones practicadas en la comunidad serán inviables con la nueva norma.  La prohibición será un problema evidente para muchas clínicas privadas especializadas en IVE, que perderán a buena parte de su clientela, agravado por el hecho de que ahora se les va a impedir publicitarse, por lo que muchas de ellas optarán por trasladarse al país vecino.