Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Opinión > Sala de espera

Las células de la nariz 'se chivan' del peligro de cáncer de pulmón

'El País' entrevista al autor de un test para detectar la predisposición genética al tumor
Sábado, 11 de marzo de 2017, a las 13:30
Los científicos han ideado un nuevo test genético para detectar si una persona está predispuesta, por sus genes, a desarrollar cáncer de pulmón, según se describe en un artículo publicado en The Journal of the National Cancer Institute y se hace eco este sábado el diario El País.

Su periodista Nuño Domínguez ha acudido en persona a entrevistar a la fuente original en su lugar de trabajo: el neumólogo y director del Centro de Cáncer de la Universidad de Boston (Estados Unidos), Avi Spira.

Según recuerda este médico, “el cáncer de pulmón es el que más gente mata en todo el mundo, y la razón es que casi siempre lo diagnosticamos tarde”. De ahí la relevancia de un método rápido y sencillo para detectarlo aun antes de que aparezca.

Se sabe, en efecto, que determinadas expresiones de los genes presentes en algunas superficies del organismo como, por ejemplo, la que recubre la nariz por dentro, el endotelio nasal, albergan las células con el ADN que contiene esos genes.

Un simple bastoncillo para coger la muestra

Así que bastaría con tomar una muestra con un simple bastoncillo del tejido del interior de la nariz, analizarlo en el laboratorio y resolver si la persona es portadora del riesgo genético atribuido al tumor de pulmón.

De acuerdo con el artículo de El País –que recurre a otras fuentes para contrastarlo como, por ejemplo, uno de los portavoces de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM): el médico Martín Lázaro–, “probablemente en dos años se tengan los resultados de los trabajos realizados para utilizar el ADN nasal, y, si son buenos, se estará a dos o tres años de poder usarlo en la clínica”.

El drama de la enfermedad, hoy, es que a menudo se descubre cuando ya se ha extendido (metástasis). Con todo, la inmunoterapia se utiliza desde hace relativamente poco como arma terapéutica complementaria y no con malos resultados.