Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45
Domingo, 25 de diciembre de 2016, a las 13:10
Por su valor institucional, el discurso del Rey es analizado cada Nochebuena con lupa. No solamente es importante para aquellos que lo ven televisado, sino también para los que esperan un análisis de lo que ha dicho (y de lo que no ha mencionado) en las páginas de los periódicos y, sobre todo, en las pantallas de los medios digitales.

Porque una cosa es que lo Felipe VI haya contado y otra la que los medios destacan. En su tercer discurso navideño, no dijo expresamente la palabra Cataluña, pero ésta ha sido protagonista de las interpretaciones de los medios de comunicación, gran parte de ellos titulando de esta forma sus informaciones.

The Huffington Post ha sido uno de los medios que se ha fijado en las omisiones del Rey, incluyendo entre ellas a la sanidad, “pero sí defiende los servidores públicos que trabajan en los hospitales, en la educación, en la ciencia y en la cultura”.

Esta mención es destacada por otros periódicos, como El País que, a pesar que dedica al problema catalán la mayor parte de la información, afirma que ha sido un discurso con gran carga social; pero también Público o La Razón. A pesar de la brevedad con que Felipe VI habló de sectores enteros (que suponen la mayor parte del presupuesto público, hay que decirlo), estas escasas frases han sido rescatadas por muchos de los principales medios.

Otros, sin embargo, aunque no mencionan el detalle de los hospitales -habría que preguntarse aquí por qué el Rey no aludió también a los centros de salud-, hablan de otro aspecto que ha sido protagonista en la sanidad post-crisis: la precariedad.

Así, Eldiario.es señala que el monarca ha pedido más empleo y de calidad, una vez que la recuperación se consolide, para así corregir las desigualdades. No obstante, también han quedado un puñado de medios que solo se han referido al pulso independentista y poco más. Habrá que esperar un año más para que la sanidad tenga el lugar que merece no solo en el discurso real sino, sobre todo, en el análisis de los medios.