Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05
Lunes, 11 de febrero de 2013, a las 11:17

El País no desfallece en el intento para que sus líneas informativas preferidas crezcan y se reproduzcan como las cucarachas. Ni el conocido insecticida parece frenar el avance de la privatización de la sanidad. Tras los seriales en Madrid y Castilla-La Mancha, el periódico de Prisa apunta ahora en una nueva dirección: Cataluña maneja un plan para privatizar 18 hospitales, titula hoy en su portada. Además, otros 46 centros de atención primaria y un centenar de otras unidades asistenciales cambiarán de manos gestoras. Por cifras, un proyecto bastante más ambicioso (y demoledor de la sanidad pública) que el madrileño y el castellano-manchego.

El verbo elegido para titular (maneja) es toda una declaración de intenciones. Es muy parecido a manejo: maquinación, intriga, lo que cuadra en la idea general de que la supuesta privatización de la sanidad se está haciendo a espaldas de los parlamentos y de la opinión pública y es algo que los diferentes gobiernos que la impulsan no quieren admitir. A esto se le llama opinar informando. O mejor dicho, hacer que se informa, para en realidad opinar.

Sin embargo, la noticia no llega muy lejos. Su origen no es el Departamento de Salud catalán sino la consultora PricewaterhouseCoopers a través del informe Aproximación a un nuevo planteamiento estratégico para las empresas públicas y consorcios de salud de la Generalitat, que ya tiene más de año y medio desde su elaboración. Salud responde que se trata de un “planteamiento teórico” (y viejo, cabría añadir) e insiste en que no va a “privatizar ninguna empresa pública o consorcio”.

Pero El País insiste en su tesis: “Esta es la segunda filtración en 14 meses de documentos que señalan hacia la privatización del sistema sanitario catalán”. Otro informe, titulado La gobernanza del ICS, que preveía trocear el Instituto Catalán de la Salud, le sirve al rotativo madrileño para concluir que la temida privatización ya está en marcha en Cataluña. De hecho, informa de que la división del ICS ya ha empezado, aunque admite de inmediato que “las nuevas sociedades hijas siguen siendo, hasta la fecha, enteramente públicas”.

A estas alturas de información, el cómo concluya el intento privatizador es lo de menos.