Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15
Lunes, 20 de enero de 2014, a las 11:06

La Comunidad de Madrid sigue pendiente del proceso de externalización de la gestión de seis hospitales públicos, a la espera de la decisión judicial, diseminada por diferentes recursos y salas. En principio, la cosa pinta mejor para los críticos, que han vuelto a salir a la calle para celebrar el paso dado por el Tribunal Superior de Justicia, que devolvió las diversas causas a sus secciones de origen.

El gratuito 20 minutos, siempre militante, hace un hueco en sus sumarios: La primera marea blanca sanitaria del año celebra la paralización judicial de la privatización. El Mundo juega con el propio significado del concepto, ya instalado en la terminología sanitaria: La ‘marea blanca’ contra la privatización sube un domingo más. Y añade en el subtítulo: La Mesa en Defensa de la Sanidad Pública seguirá manifestándose por las calles. Para ABC, la marcha se queda en una insulsa cuestión numérica: Decimoquinta protesta sanitaria por el centro.

Mientras tanto, las empresas adjudicatarias buscan soluciones al impasse. El Economista se hace eco hoy de los planes de una de ellas: Ribera Salud pide entrar en centros privatizados sin tocar funcionarios. El diario económico interpreta la propuesta como una solución temporal, aunque sin duda, arriesgada puesto que un modelo concesional sin la gestión del personal es una versión muy desnaturalizada de las posibilidades de mejora que ofrece la externalización.

Añade además, en la información firmada por Alberto Vigario, que los seis hospitales de este proceso -Vallecas, Aranjuez, Coslada, Parla, San Sebastián de los Reyes y Arganda del Rey- suman unos 2.000 sanitarios fijos que se rigen en su mayoría por un régimen estatutario. Según los pliegos de este concurso, el plan de movilidad de los funcionarios es totalmente voluntario, mientras que el personal temporal, unos 2.800 interinos y eventuales, tiene asegurado el mantenimiento del empleo.