Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Miércoles, 12 de noviembre de 2014, a las 12:16
Mientras la prensa especializada informa cada día sobre las malas condiciones de los profesionales médicos, como, por ejemplo, consta en las páginas de Redacción Médica de este martes con el título La mitad de los médicos en activo, sin plaza propia, los medios generalistas españoles parecen haber visto la luz por vez primera con el estudio sobre la situación laboral de los facultativos que ha elaborado la Organización Médica Colegial (OMC).

Así, El Mundo, en su portada, destaca que El 20 por ciento de los médicos trabaja con contratos de menos de 6 meses, advirtiendo que la inestabilidad, la precariedad laboral y el paro son los problemas fundamentales a los que se enfrenta en la actualidad la profesión médica, según el mencionado informe. El Diario de Burgos.es también resalta en la misma línea que Casi la mitad de los médicos son interinos o eventuales, concretamente el 46,7 por ciento, una situación “extraordinariamente peligrosa” como ha resaltado el propio presidente de la entidad colegial, Juan José Rodríguez Sendín, con la consecuente “desmotivación” en los facultativos, que además “puede afectar a la calidad asistencial”.

El País sigue informando sobre el desarrollo del virus del ébola en África Occidental y advierte que Un nuevo foco (de ébola) irrumpe en la capital de Malí y provoca dos muertos, un guineano que viajó a Bamako tras el fallecimiento de tres familiares y un enfermero que le atendió. Ambos no guardaban ninguna relación con el único caso anterior aparecido en este país africano.

Diario Siglo XXI señala en sus páginas que un estudio internacional publicado en la revista 'International Journal of Social Psychiatry' revela que El síndrome de aislamiento social o de Hikikomori aumenta en España. Expertos del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona han advertido que cada vez más españoles lo sufren, retirándose completamente de la sociedad durante al menos seis meses y recluyéndose en el hogar para evitar cualquier compromiso social, como la educación, el empleo y las amistades.