Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Opinión > En clave de pacientes

La parte más débil del sistema

Andoni Lorenzo, Presidente del FEP y de FEDE
Miércoles, 20 de diciembre de 2017, a las 11:30
Finaliza un año más y me gustaría hacer un repaso de la situación de nuestra Sanidad, desde el punto de vista de los pacientes. En este sentido he de decir que, en España, seguimos teniendo un Sistema Nacional de Salud (SNS) basado en el paciente agudo, porque aunque en cada CC AA exista ya un plan sobre cronicidad, ha quedado demostrado que es tan sólo teoría, y eso no es lo que se requiere.

Cada día se hace más necesario un Pacto de Estado por la Sanidad, que no es otra cosa que sentarnos, representantes de pacientes y administración pública, y debatir sobre cómo gestionar la Sanidad de España. Actualmente, con una estructura con 17 Consejerías de Sanidad, entre otros tantos órganos de gestión, hacen ingobernable nuestra Sanidad, la cual es percibida por los ciudadanos como un área descoordinada y sin equidad.

La cronicidad debe enfocarse a la formación de los pacientes para que comprendan y manejen su enfermedad



Cuando hablamos de un Pacto de Estado, quiero recordar que no es un “acuerdo entre los partidos políticos” por la financiación de nuestras autonomías, sino buscar un punto de encuentro entre los responsables, los expertos y los
profesionales de la sanidad. Liderar esta gestión sólo lo puede y debe hacer el Gobierno, porque nadie más tiene esta competencia, pero se hace francamente difícil pensar que esto ocurra cuando sus responsables no muestran ninguna preocupación por las cosas realmente importantes que a nosotros, los pacientes, nos preocupan y ocupan.

Así por ejemplo, el abordaje de la Sanidad en Atención Primaria debe ser una cuestión prioritaria en la agenda del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI), ya que es la puerta por donde todos entramos al SNS; sin embargo, lejos de invertir, poco a poco se la van limitando los recursos personales y económicos a su disposición.

Necesitamos más médicos y un gran número de enfermeras que tengan la formación adecuada para gestionar una población cada vez más envejecida y con mayor número de enfermedades crónicas. En este sentido, la cronicidad debe enfocarse a la formación de los pacientes de tal forma que comprendan y entiendan su enfermedad para que sean capaces de manejarla de manera eficaz en su día a día, porque es ahí donde radica la calidad de vida.

No actuar en este sentido se hace poco comprensible, y desde mi punto de vista, como presidente del Foro Español de Pacientes (FEP), es una auténtica irresponsabilidad, ya que como todos sabemos el gasto en Sanidad cada día va aumentando y se va haciendo insostenible. Quizás sea esa la solución de este Gobierno: dejarla a su suerte, y que al final los que tengan más recursos acudan a la sanidad privada, dejando a las clases más humildes a merced del abandono. Sinceramente tenemos un problema muy grave, sobre todo porque nos dedicamos al hoy y no nos fijamos en cómo será el mañana.

Un Pacto de Estado no se trata de hacer política, sino de hacer país y trabajar en algo en el que, más tarde o temprano, todos pasaremos por convertirnos en pacientes.No es una crítica al Gobierno, es una crítica a nuestra clase política, que está demostrando no estar al nivel de los ciudadanos.

El primer gran reto al que nos debemos enfrentar es el de la unidad de todos los representantes de pacientes



Por último, no quiero dejar de hablar de los pacientes. Dicen que somos el centro del sistema, que somos fundamentales y que tenemos un protagonismo que es muy necesario e imprescindible para nuestro SNS. Ahora bien, si somos tan necesarios, ¿cómo piensan garantizar la participación de los pacientes realmente? La mayoría de las organizaciones de pacientes no tienen ningún tipo de financiación que sea suficiente, por parte de la administración, para llevar a cabo un trabajo continuado y óptimo al 100 por cien. Y como es lógico, más tarde o más temprano terminaremos desapareciendo o teniendo una representación muy débil.

Un ciudadano comprometido con los pacientes y que tiene una jornada laboral de 35 horas semanales, ¿cómo puede colaborar, reunirse, viajar, participar en reuniones y negociar con la administración o el MSSSI? No nos engañemos, es imposible, y el resultado es que somos la parte más débil del sistema. O encontramos personas jubiladas o trabajadores en paro o simplemente le dedicamos unos minutos cada día y poco más.

Por último, quiero destacar que necesitamos representantes de los pacientes que de verdad entiendan la importancia de la unidad, que huyan de los protagonismos y de los intereses políticos, y que comprendan que el primer gran reto al que nos debemos enfrentar al de la UNIDAD de todos. Sin este primer paso será muy difícil emprender cualquier camino y el fracaso estará a asegurado.