15 nov 2018 | Actualizado: 17:50
Mar 26 noviembre. 12.09H

El diario Hoy, de Extremadura, se fija en las consecuencias de la anulación de la OPE de 2007 en la región, que afectó a la categoría de enfermeros de atención continuada. Uno de ellos salta hoy a la prensa regional por su elevada petición al Servicio Extremeño de Salud: La enfermera a la que el Supremo dio la razón exige su plaza o 1,3 millones. Y añade en el subtítulo: Su abogado propone bajar al 5 la nota de corte del segundo examen de la oposición para que no se tenga que repetir.

En la información, firmada por Ana B. Hernández, se explica que los 1,3 millones de euros corresponden al salario de la citada enfermera de atención continuada desde enero de 2014 hasta la edad de jubilación. “Ese dinero o una plaza en propiedad”, argumenta. Esta es, a su juicio, la fórmula para ejecutar una sentencia que el SES considera que no es posible cumplir.

Cabe recordar que el alto tribunal declaró nula la oposición a partir del segundo examen, porque fue después de que los opositores lo realizaran cuando el tribunal de la OPE decidió subir la nota de corte del 5 al 6 con el fin de conseguir que menos examinandos lo aprobaran. Por este motivo, en el escrito que la defensa de la enfermera ha presentado al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura propone que el SES bareme los méritos a todos aquellos que aprobaron con un 5 ese segundo examen.

“De este modo no habría que volver a repetir ese examen y ninguno de los 267 que obtuvieron la plaza en esa OPE la perderían”, explica el letrado de la enfermera, Francisco Corpas. El abogado entiende que así el tribunal cumpliría con la nota de corte que regía el segundo examen cuando se estaba ejecutando y que motivó la estrategia de los opositores entonces.

“Proponemos que el tribunal vuelva a reunirse y que bareme los méritos de todos aquellos que obtuvieron una nota de entre 5 y 6, de tal modo que aquellos que con sus méritos obtengan una puntuación final similar a la de los 267 que tienen plaza, la logren también”, concluye el abogado.