Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05
Miércoles, 18 de diciembre de 2013, a las 11:14

El País destaca en su portada el anuncio hecho ayer por GSK de cambios en sus políticas promocionales y comerciales, incluidas modificaciones retributivas de sus equipos de venta. Titula así: Glaxo reacciona tras los escándalos de los sobornos. Y añade en el subtítulo: El laboratorio cambia sus prácticas y deja de pagar a los médicos para promocionar sus fármacos.

El plan para evolucionar la forma de comercializar y promocionar sus productos a los profesionales sanitarios con el fin de alinear más las actividades de GSK con los intereses de los pacientes es para el diario de Prisa “una operación de lavado de imagen tras los recientes escándalos de sobornos y otras prácticas ilícitas en las que se ha visto implicada la multinacional británica”. A su juicio, el anuncio “marca un cambio en una industria muy criticada por sus agresivas prácticas de marketing”.

La información, firmada por Patricia Tubella desde Londres, añade que los críticos de la industria han venido mostrándose muy escépticos tanto ante los esfuerzos voluntarios de algunas compañías para cortar los excesos del pasado como frente al actual sistema que regula las multas por infracciones. Para Tim Reed, director de la organización Health Action Internacional, “el único modo de conseguir un control adecuado (de las multinacionales) es una fuerte regulación por parte de Estado. También es necesario implementar un sistema de multas sustanciales cuya cuantía se equipare a la gravedad de la transgresión".