Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 19:20
Miércoles, 13 de julio de 2016, a las 14:20
En verano se habla mucho en los medios de comunicación, sobre todo locales y regionales, de la escasez de recursos humanos y de camas que sufren los diferentes centros sanitarios del país. Las vacaciones hacen estragos en la asistencia.

Pero el caso que lleva a sus páginas la Opinión de Málaga puede calificarse como "de récord". Una enfermera que tenía a su cargo toda una planta del Hospital Clínico de esta ciudad costera. En total 36 pacientes en turno de noche para una profesional novata, según relata el rotativo de la Costa del Sol.

"Me pasé toda la noche rezando para que ningún paciente sufriese una crisis. Era un sin vivir. Ni siquiera supe reaccionar cuando falleció uno de ellos", cuenta la enfermera, que dice querer preservar el anonimato (aunque con tanto detalle sobre su historia, no se sabe si podrá).

La presión asistencial extraordinaria, sobrevenida por la inesperada baja de la compañera que tenía que acompañarla en el turno, hizo que la enfermera sufriera un ataque de ansiedad y tomara la decisión de renunciar a la plaza, pues tenía contrato hasta el próximo 15 de agosto. Ahora su compañera ya no puede cogerse ni una baja más, porque ella sí que se ha quedado sola ante el peligro.