Pablo Crespo durante su intervención.

Pablo Crespo durante su intervención.

Avances

Crespo (Fenin): “La Medicina Deportiva debe ser punta de lanza y llevar la innovación a la gente de la calle”

El secretario general de Fenin quiere que la Medicina Deportiva sea como la Fórmula 1 y ayude a que los avances más innovadores lleguen a la población general. Pero no de cualquier modo: pide que los sistemas de datos y la tecnología se certifiquen con MDR y marcado CE para garantizar su buen uso.

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El secretario general de Fenin, Pablo Crespo, ha participado en el XV Sports Medicine Global Summit, celebrado en Madrid, donde ha mostrado su entusiasmo por el papel de la Medicina Deportiva como vector de innovación. “Como ocurre con la Fórmula 1: los avances de la élite deberían llegar a la población. Hemos visto cómo se emplea la monitorización remota y las tecnologías para medir el descanso. Hemos hablado de rendimiento y de gemelos digitales de cada jugador para integrar información biométrica, clínica, de bienestar y salud mental. Además, con IA se está integrando información en modelos predictivos para conocer estado, rendimiento, riesgo de lesión y carga de entrenamientos. Para mí, la Medicina Deportiva debe ser punta de lanza y llevar la innovación a la gente de la calle”, ha explicado.

Eso sí, Crespo ha reconocido que aún queda cierto camino por recorrer y ha advertido sobre algoritmos que se están testando en hospitales y que, según su experiencia, no están certificados conforme al Reglamento Europeo de Productos Sanitarios. Lo que pide es que el entusiasmo por la IA no vaya por delante de la validación clínica.

“En España hay apetito por incorporar IA sanitaria. Vemos muchos pequeños pilotos en hospitales para probar algoritmos que ayuden a decidir. Algunos no están certificados con MDR, que nos garantiza seguridad, datos adecuadamente anonimizados y decisiones sin sesgos. Debe presidir el primum non nocere. Contar con la certificación europea nos garantiza que ese algoritmo es seguro, que los datos que se emplean están adecuadamente anonimizados y, además, nos permite tomar decisiones libres de sesgos”, ha desarrollado.

El valor de los datos está fuera de toda duda, pero es su uso lo que determina la legitimidad. “Las empresas del mundo de los datos sanitarios deben preservar el uso legítimo y ético. La ciberseguridad exige un compromiso adicional. La tecnología puede ayudar, pero mal utilizada también puede hacer daño. El diseño debe preservar el uso ético de datos y perseguir un fin lícito, legítimo, controlado y auditable”.

Lo que Crespo pone sobre la mesa es un fin lícito, legítimo, controlado y auditable. Su advertencia sobre el daño que puede hacer la tecnología si no está convenientemente regulada subraya que no basta con acumular datos ni invocar un sello sin definir quién accede, para qué y cómo se controla. No detalla un protocolo de gobernanza ni acredita que todos los equipos de imagen o empresas cumplan esas condiciones.

El MDR regula productos sanitarios, no toda IA ni todo software usado en un hospital. La finalidad prevista es decisiva. El marcado CE de producto sanitario refleja conformidad con los requisitos aplicables; no es una garantía absoluta de cero sesgos, riesgo nulo o anonimización de todos los datos. Ninguno de los dos reemplaza la normativa de protección de datos y no pueden ser utilizados como etiquetas intercambiables sin conocer la clase y la vía de conformidad de cada producto concreto.

Por último, el secretario general de Fenin ha querido destacar que, en cualquier caso, “la IA tiene que ayudar a decidir, pero tiene que haber criterio clínico, escuchar al jugador y al entrenador y valorar el riesgo que se quiere asumir. Probablemente debe ser una decisión colegiada que interprete la IA sin perder ese factor humano”.