Isabel, enfermera en Dublín (Irlanda).

Isabel, enfermera en Dublín (Irlanda).

Enfermería

De encadenar hasta 20 contratos en un año a conseguir una plaza fija en Irlanda: "Soy la enfermera que siempre quise ser"

Isabel cuenta a Redacción Médica cómo ha encontrado en el país europeo la estabilidad laboral y la autonomía profesional que buscaba como enfermera de Atención Primaria

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"En Irlanda soy la enfermera que siempre quise ser", asegura Isabel a Redacción Médica. ¿Qué tipo de enfermera es esa a la que se refiere? La joven lo tiene claro: aquella que está con el paciente, lo cuida de la mejor manera posible y, al mismo tiempo, "no se olvida de que tiene una vida". Algo que, reconoce, resulta complicado en España, principalmente por «la inestabilidad de los contratos».

Los contratos de Isabel, como los de muchas enfermeras de Atención Primaria en España, duraban semanas e incluso días. "A lo mejor tuve fácilmente 20 contratos en un año", señala. Desde sus primeras prácticas, siempre había soñado con trabajar como enfermera en Atención Primaria. Ahora, después de un camino con algunos altibajos, acaba de conseguir la estabilidad que buscaba con un contrato indefinido en un centro de salud irlandés.

"Aquí no he tenido que hacer ni una oposición ni una especialidad para conseguir un puesto", explica. No obstante, tiene claro que quiere seguir formándose para "ser la mejor enfermera comunitaria".

De encadenar contratos en España a conseguir una plaza fija en Dublín: «En Irlanda soy la enfermera que siempre quise ser»

"Siempre me ha gustado mucho el ámbito de las ciencias de la salud", relata Isabel. Aunque inicialmente quería estudiar Medicina, durante la preparación de la EBAU descubrió, tras visitar un hospital, que su verdadera vocación era la Enfermería. "Es la que está ahí, a pie de cama, constantemente con el paciente", recuerda que pensó en aquel momento. Finalmente, consiguió estudiar la carrera en Madrid.

Sin embargo, al terminar sus estudios se encontró con una realidad muy distinta a la que esperaba. La inestabilidad laboral y los contratos de apenas unos días o semanas terminaron por frustrar sus expectativas. "Tenía mucha inestabilidad, con cerca de 20 contratos diferentes en un año", ejemplifica.

Ante la falta de perspectivas, decidió probar suerte en el extranjero. Valoró destinos como Suiza, Luxemburgo o Francia, pero finalmente se decantó por Irlanda, en parte por el idioma y porque ya conocía a algunas personas allí. Sus primeros pasos, sin embargo, no fueron fáciles. Comenzó como enfermera de agencia en un hospital de County Kildare, donde la falta de formación y apoyo, sumada a las malas formas de un supervisor, convirtió sus primeros turnos en una experiencia "horrible". "Al ser de agencia, te sueltan a cubrir el hueco sin darte formación previa", denuncia. Incluso a la enfermera se le pasó por la cabeza volver a España: "No he venido a sufrir, me vuelvo a casa con mis padres".

Pero, pese a que esta primera experiencia no fue lo que esperaba, Isabel no desistió. Realizó otras tres entrevistas en distintos centros de salud y "enseguida" le confirmaron que la contrataban. "Me salvaron la vida", comenta agradecida.

"Al ser de agencia, te sueltan a cubrir el hueco sin darte formación previa"

¿Cómo es el rol de la enfermera en Irlanda?

La medicación, los niveles de colesterol y glucosa o la función renal de sus pacientes. Isabel asegura que conoce "al detalle" todos estos aspectos de las personas a las que atiende. "Son datos que en España, por mi experiencia, suele manejar únicamente el médico", añade.

La sanitaria explica que el papel de la enfermera en Atención Primaria, dentro de un centro de salud irlandés, es "muy activo y autónomo", en contraste con las experiencias que ha vivido en las bolsas de empleo españolas. Actualmente, cuenta con un contrato indefinido a tiempo parcial de 32 horas semanales, de martes a viernes. "Es un horario cómodo, como de oficina. Tengo la opción de ampliar horas si quiero, pero así me organizo muy bien", señala.

Aunque prefiere no desvelar cuánto cobra, sí asegura que, después de pagar el alquiler, le queda más dinero del que percibía con su sueldo base en España. "La capacidad de ahorro es muchísimo mayor aquí", reconoce. Pero Isabel quiere seguir especializándose. Cuenta que está cursando un máster en bienestar y salud laboral en el entorno de trabajo. "También estoy valorando puestos de gestión y liderazgo, y contemplando la vía de enfermera de práctica avanzada (EPA)", señala, que lo comenzará el curso que viene.

En este sentido, destaca que esta figura profesional, todavía pendiente de una regulación específica en España, ya está reconocida y regulada en Irlanda, donde cuenta con unas retribuciones "muy altas". Isabel también ayuda a otras enfermeras hispanohablantes con los trámites de colegiación y el proceso de traslado a Irlanda.

"También estoy valorando puestos de gestión y liderazgo, y contemplando la vía de enfermera de práctica avanzada (EPA)"

Por qué descarta hacer el EIR y volver a la enfermería en España

Hacer el EIR es una opción que Isabel tiene "completamente descartada". A su juicio, considera que se trata de un sistema "injusto", que no permite evaluar de forma real las competencias de una enfermera mediante un examen teórico tipo test.

Volver a España tampoco entra, por el momento, en sus planes. Su vida personal y su proyecto profesional están en Irlanda, asegura. "No volvería al sistema de precariedad de la bolsa pública en España: contratos por días, rotaciones forzadas, falta de formación y que nadie recuerde ni tu nombre", se lamenta la sanitaria.

Si algún día decidiera regresar, tendría claro que buscaría otras salidas profesionales, como la industria farmacéutica o puestos de liderazgo en el sector privado. "Aquí puedo ser la enfermera que quiero ser", vuelve a subrayar, pudiendo estar al pie de la cama con los pacientes, pero sin olvidar que tiene una vida más allá cuando cuelga el pijama.