Camila llegó a España desde Argentina en abril de 2021 y lleva cinco años esperando la homologación de su título.

Camila llegó a España desde Argentina en abril de 2021 y lleva cinco años esperando la homologación de su título.

Enfermería

De trabajar en una UCI durante la pandemia a quedarse sin empleo por la homologación: "Detrás de cada expediente hay una persona"

Camila relata a Redacción Médica el limbo en el que viven muchos sanitarios extranjeros que ejercieron durante la covid-19 y que hoy siguen a la espera de homologar su título, sin certezas sobre su futuro laboral

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"Durante la pandemia mi trabajo sí que fue necesario. Ahora nadie se acuerda de eso", lamenta Camila. Cinco años después de llegar a España desde Argentina con la ilusión de poder ayudar de la forma en la que mejor sabía —cuidando— la situación de esta enfermera ha tornado a ser muy distinta. Se ha quedado sin empleo y todavía no puede ejercer con su titulación. "Terminamos siendo solamente un número entre muchos expedientes", denuncia a Redacción Médica. La excepción normativa que había permitido su contratación en una residencia durante la pandemia ya no es aplicable y su homologación sigue años después pendiente de ser aprobada.

Ahora, su futuro profesional depende de completar los 60 créditos que le exige la Administración para homologar su título, de los que ya ha superado la mitad. Mientras continúa estudiando, Camila vive de sus ahorros, sin familiares en España y tras un difícil proceso de divorcio. A la incertidumbre económica se suma la de no saber cuánto tiempo tendrá que esperar para volver a ejercer su profesión. "Este tiempo que trabajé no sirvió ni para convalidar las prácticas ni para homologar", lamenta la enfermera argentina, que siente que los años de experiencia y el trabajo que desempeñó cuando más se necesitaba personal sanitario no han contribuido a agilizar el proceso. "Detrás de cada expediente hay una persona", reivindica. Una profesional con años de formación y experiencia que no pierde la esperanza en un futuro en el que pueda ejercer en una UCI.

De enfermera necesaria durante la pandemia a quedarse sin empleo

En 2021, Camila hizo sus maletas y dejó atrás Argentina para empezar una nueva vida en España junto con su expareja, quien tenía la ciudadanía. "Creo que no lo pensamos demasiado. Fuimos ahorrando poco a poco todo lo que podíamos y, con ayuda de la familia de mi exmarido, pudimos salir del país", relata la enfermera. Recuerda lo difícil que era llegar a fin de mes pese a tener dos trabajos, como enfermera en un hospital público y profesora de Enfermería en Cruz Roja, y una situación que recuerda como "inestable en muchos sentidos".

Ya un mes antes de partir, Camila había comenzado a preparar su documentación y la de su entonces marido para tramitar la residencia y la homologación de su título. "Presenté la solicitud el 11 de mayo de 2021, pero el proceso ha terminado siendo muy largo", asegura. En mayo de 2023, recibió un requerimiento para aportar el plan de estudios de su carrera, un documento que, según cuenta, el funcionario que la atendió inicialmente le había dicho que no era necesario presentar. "El Ministerio se toma dos años para revisar mi expediente, pero me pide que responda a su requerimiento en veinte días. Eso es imposible", denuncia la enfermera, que señala que tuvo que recurrir a un abogado.

Durante los años siguientes, Camila siguió esperando una respuesta definitiva, mientras su vida laboral avanzaba sin que su situación administrativa se resolviera en el papel. Fue en abril de 2024 cuando recibió una propuesta favorable, aunque condicionada a completar una formación adicional. "Acepté las condiciones porque, de lo contrario, el proceso podía alargarse todavía más", explica. La incertidumbre se prolongó hasta que la falta de homologación le impidió continuar trabajando en la residencia donde llevaba años ejerciendo. "Durante una inspección laboral, la Generalitat decidió que tanto yo como otra compañera que estábamos en la misma situación ya no podíamos continuar trabajando", señala.

"El Ministerio se toma dos años para revisar mi expediente, pero me pide que responda a su requerimiento en veinte días. Eso es imposible"

"Fue horrible. Había días que era directamente un zombi"

Ahora, el reconocimiento de su título pasa por completar 60 créditos, una exigencia que le ha obligado a volver a las aulas y que, según afirma, añade nuevas dificultades para recuperar la estabilidad profesional. Su periplo no terminó ahí, ya que la argentina no logró matricularse en la universidad de Alicante a la primera. "La carta del Ministerio que confirmaba que podía cursar los créditos había sido enviada por error a una dirección de Madrid, donde nunca había estado empadronada", explica. Cuando se enteró del error, en junio de 2025, el plazo de matriculación para el curso 2025-2026 ya había vencido. Camila tuvo que insistir a la universidad hasta que finalmente aceptaron su solicitud.

Tampoco compaginar las prácticas con su anterior trabajo en la residencia fue tarea sencilla. Durante meses, Camila encadenó turnos de ocho horas por la noche con jornadas de doce horas durante el día. "Terminaba mi turno de ocho horas, conducía una hora hasta el otro trabajo y hacía allí doce horas. Después conducía otra hora para volver a casa, estaba una hora y tenía que regresar para trabajar otras ocho horas", relata. Una experiencia que describe como "horrible", con días en los que directamente se sentía como "un zombi".

La distancia entre su domicilio y el centro que el asignaron, en Alcoy, fue otra de las grandes dificultades para la enfermera. Aunque intentó cambiar de universidad e incluso presentó un informe de su psicóloga que recomendaba el traslado, no consiguió que se lo concedieran. Camila entiende que exista prioridad para los alumnos que empiezan la carrera desde el primer año, pero denuncia que no se tengan en cuenta la situación de los extranjeros que buscan homologar su título. "Nadie te pregunta si tienes coche, si dispones de transporte o si trabajas. Si no puedes organizarte, tienes que buscarte la vida", critica.

"Terminaba mi turno de ocho horas, conducía una hora hasta el otro trabajo y hacía allí doce horas. Después conducía otra hora para volver a casa, estaba una hora y tenía que regresar para trabajar otras ocho horas"

Una enfermera que sueña con volver a ejercer un día: "Me gustaría trabajar en la UCI"

Ahora, desempleada y con la segunda parte de los créditos todavía pendiente, Camila intenta centrarse en los estudios, aunque la incertidumbre sobre cuándo podrá terminar y obtener la homologación sigue condicionando su futuro. "No saber si vas a poder seguir trabajando o cuándo te van a echar es horrible. La inestabilidad que genera todo esto es tremenda", lamenta.

Su sueño pasa por volver a ejercer como enfermera en una UCI, el entorno en el que trabajó durante sus primeros años de profesión en Argentina y que recuerda como una de las etapas más gratificantes de su trayectoria. "Me gustaría mucho volver a trabajar allí", afirma. Su vocación nació, en parte, de la admiración que sentía por su tía, también enfermera, que se convirtió en una figura de referencia durante su infancia. "Ella era mi ejemplo a seguir", recuerda con cariño.

Le gustaría enviar un mensaje al resto de la sociedad sobre una realidad que, según apunta, afecta a muchos sanitarios extranjeros en España que están bajo "un limbo permanente". "Me gustaría que se entendiera que detrás de cada expediente hay una persona, con muchos años de formación, experiencia personal y profesional, y un proyecto de vida", reivindica la argentina, que asegura no haber perdido la esperanza de volver a ejercer una profesión que describe como "la más bonita del mundo".