Alejandra Jiménez explica cómo funcionan las listas de espera para los grados universitarios

Alejandra Jiménez, estudiante de Medicina.


No conseguir entrar a Medicina en la primera adjudicación no siempre significa quedarse fuera. Para muchos aspirantes, el acceso al grado se alarga durante semanas entre listas de espera, confirmaciones pendientes y movimientos de última hora. Esa incertidumbre la conoce bien Alejandra Jiménez, estudiante de Medicina en la Universidad de Alicante, que en un vídeo publicado en su perfil de TikTok ha relatado cómo llegó a empezar Enfermería tras dar por perdido su objetivo pero realmente acabó siendo admitida en Medicina. 

"Ya había asumido que no iba a entrar", ha reconocido Jiménez. La estudiante recuerda que salió de la prueba con malas sensaciones, especialmente por uno de los exámenes. "El examen de matemáticas de mi año fue horrible, una masacre", ha señalado. Aunque llegó a pensar que obtendría un 5, finalmente la calificación fue mejor de lo esperado. Así, tras conocer sus resultados, Jiménez obtuvo un 12,708 en la EVAU. Una nota que la dejaba "justo en la línea" entre poder entrar a Medicina o quedarse fuera. Ante la duda, decidió no solicitar revisión por miedo a perder puntuación y comenzó el proceso de preinscripción en todas las universidades que ofertaban el grado. A partir de ahí comenzó un verano marcado por la incertidumbre. "Me tiré todo el verano agobiada con el calendario lleno de fechas de cuándo tenía que confirmar la lista de espera, de cuándo tenía que volverme a inscribir y de cuándo tenía que mirar si había entrado o si no", ha relatado.

Además, es imprescindible estar totalmente pendiente del móvil y del correo. Jiménez explica que en algunos casos los plazos para confirmar la permanencia en lista de espera eran muy reducidos. "Te dan menos de 24 horas para confirmar la lista y si no estás espabilada, pues te sacan", ha señalado. De hecho, reconoce que eso fue precisamente lo que le ocurrió con algunas universidades: "Se me pasó el plazo de espera para confirmar la lista de espera y me echaron".

A esa dificultad se sumaba otro condicionante académico: sus asignaturas de ponderación no le permitían competir con la misma nota en todas las universidades. "A mí me ponderaban Matemáticas II y Biología", ha explicado, antes de añadir que en algunos centros Matemáticas II no ponderaba 0,2 o directamente no ponderaba. Eso hacía que en determinadas universidades partiera de una nota inferior y, por tanto, asumiera que sus opciones eran muy reducidas.

De empezar Enfermería a entrar en Medicina


Con el avance del proceso y sin recibir una plaza en Medicina, Jiménez decidió comenzar Enfermería en Málaga, carrera en la que había sido admitida en primera convocatoria. "Me voy a tirar de brazos cruzados haciendo nada o me meto en Enfermería", recuerda que pensó entonces. Durante ese tiempo conoció a compañeros y formó un grupo con el que se sintió cómoda, aunque reconoce que no estaba motivada con los estudios porque sabía que no era lo que quería. "Estaba muy tristona porque me sentía como un fracaso, no había entrado en Medicina", ha afirmado. Aun así, continuó asistiendo a clase y aprovechó esos meses para sacarse el carné de conducir. Todo parecía indicar que tendría que quedarse al menos un año en Enfermería, sobre todo después de contactar con varias universidades para preguntar si las listas de espera seguían moviéndose. Según relata, le respondieron que ya no iban a llamar a más personas.

@alejandrajiimeneez._ deep talk para qn lo necesite jeje ánimo chicos #medicina #fyp sonido original -

Sin embargo, una mañana de octubre, al despertarse para ir a la universidad, vio un correo de la Universidad de Alicante. Al principio pensó que podía tratarse de publicidad, ya que también había consultado información de universidades privadas, pero al abrirlo descubrió que había sido admitida en el Grado de Medicina. "¿Cómo puede ser esto posible? Si me habían dicho hace una semana que no iban a seguir llamando a gente", ha recordado.

Empezar Medicina en noviembre


La noticia cambió todos sus planes en cuestión de horas. Esa misma mañana acudió a la Universidad de Málaga para darse de baja en Enfermería, con la intención de que otra persona pudiera ocupar su plaza. Después se despidió de sus compañeros, de su equipo de baloncesto y preparó las maletas. "De la noche a la mañana cambió mi vida, pero drásticamente", ha señalado. Además, se trasladó a Alicante sin tener aún un lugar donde vivir. "Me fui con las maletas sin saber dónde me iba a quedar", ha contado. Finalmente, encontró una residencia cerca de la universidad y al día siguiente comenzó las clases. "Aquí estoy, estudiando Medicina. Habiendo sido admitida casi en noviembre", ha resumido.

Aunque reconoce que incorporarse tan tarde tuvo consecuencias académicas, Jiménez insiste en que lo más importante para ella fue haber logrado entrar en la carrera que quería. "A día de hoy sigo sufriendo las consecuencias de haber entrado tarde", afirma en su vídeo, pero añade que eso no cambia el valor de haber conseguido su objetivo: "Lo importante es que he entrado en la carrera que quería". Para ella, entrar en Medicina después de semanas de incertidumbre ha sido "el mayor regalo" que le podían dar. "Si me ha pasado a mí, puede pasarle a más gente", ha sentenciado.

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