Cristina Sánchez, enfermera y médica.
Cristina Sánchez aparta la mirada de los apuntes cuando suena la melodía de su móvil. Lleva toda la semana organizando el comienzo de su preparación al
examen MIR 2027, pero es este miércoles cuando, por fin, se sienta frente a los libros."Todavía no sé cómo voy", reconoce a
Redacción Médica entre risas. Aunque todo comienzo es abrumador, tiene claro que conseguirá su objetivo. El camino hasta aquí lo demuestra. Se presentó
siete veces a la PAU y terminó Enfermería, cursó una FP sanitaria donde consiguió de media
matrícula de honor. Finalmente entró a Medicina. Por eso, un obstáculo más en su camino
no le impedirá convertirse en especialista.
Todo este viaje comienza tras terminar Bachillerato. A Sánchez le ilusionaba la Medicina, y esa era su meta en la
PAU. Pero no consiguió la nota necesaria, ni en la convocatoria ordinaria ni en la extraordinaria.
Ese mismo año empezó Enfermería, pero no le convenció porque estaba lejos de casa y era una universidad concertada."El tema económico era un problema", reconoce, indicando que no quería que sus padres se gastaran ese dinero. Por esos motivos, decidió abandonar la facultad en el primer año.
La idea de entrar a Medicina seguía presente, y
volvió a presentarse a selectividad en las dos convocatorias. De nuevo, no consiguió la nota necesaria, pero la mejoró con respecto al año pasado y pudo entrar en Enfermería en una universidad pública en Málaga, cerca de su casa y familia.
Entrar a Enfermería tras hacer la PAU
Esta segunda vez en Enfermería fue totalmente diferente, y la considera una experiencia muy enriquecedora. "Hice los cuatro años y me encantó, sobre todo la parte práctica y el cuidado del paciente", ha aseverado. Sin embargo, seguía con la "espinita clavada" de no haber entrado a Medicina. Así que, tras convertirse en enfermera, intentó su ingreso por la
vía de titulados de otros grados universitarios, pero el cupo es tan limitado que fue imposible obtener plaza. Así que, sin renunciar a su meta, decidió cursar el
grado superior de Dietética para, con esa nota, presentarse a selectividad y entrar a Medicina.
Durante los dos años que duró el grado superior, Sánchez compagino sus estudios con el trabajo de enfermera. Además, se presentó a otras dos convocatorias de selectividad para ver si 'sonaba la flauta', pero no ocurrió. Al terminar la FP, esta futura médica
consiguió de media una matrícula de honor, y tras participar de nuevo a la PAU, por fin, obtuvo una puntuación que le permitía entrar a Medicina.
Entrar a Medicina después de siete intentos en la PAU
Cuando vio esos resultados, tras tantos intentos y titulaciones académicas, Sánchez
no pudo ocultar su entusiasmo. "No me lo creía. Era una satisfacción y un orgullo inexplicable", ha subrayado, y añade
que sintió una paz enorme. "Me quedé muy tranquila", ha afirmado.
El camino hasta este punto ha sido duro. Ya no solo por todo lo relacionado con los estudios y el trabajo, que también los compaginaba durante la carrera de Medicina, sino por el aspecto social. Sánchez veía como sus amigos más cercanos avanzaban en la vida: lograban trabajos estables y se compraban casas. Sin embargo
, ella sentía que perdía esos planes por alcanzar un sueño: el de ser médico. Ahora que lo ha logrado, lo ve todo con otra perspectiva, y sin dudarlo tiene algo claro:
todo ese esfuerzo ha merecido la pena.
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