Estudiantes durante una clase.
Los MIR se erigen como 'soporte vital' para potenciar la formación de los estudiantes de Medicina
Un estudio científico enfatiza la labor de los residentes a la hora de romper brechas socioeconómicas en el acceso al Grado
Los MIR tienen la capacidad de reducir la brecha socioeconómica para acceder a Medicina. Una investigación publicada en la revista científica The British Medical Journal (The BMJ) demuestra el ‘poder’ que tienen los médicos internos residentes para ser un referente para los estudiantes de Grado. Más aún, el estudio, que se centra en la experiencia de una organización benéfica, subraya que estos profesionales son una red de apoyo para los alumnos de la carrera de cara a mejorar aspectos como la habilidad clínica, el control del estrés y la confianza, así como el propio acceso a estos estudios. Pero, sobre todo, ahonda en cómo los MIR pueden ser un 'soporte vital'.
El papel de los MIR con los estudiantes de Medicina
El texto de The BMJ se centra en la experiencia de Megan Pode, la fundadora de una organización benéfica llamada Medics&Me -que conecta a profesionales en formación con alumnos-. En concreto, el trabajo aborda los problemas que encaran los estudiantes a la hora de acceder al Grado de Medicina, así como el hecho de que los hijos de profesionales sanitarios tienen seis veces más probabilidades de acceder a estos estudios que el resto de jóvenes.
Esa barrera es la que pretende romper Medics&Me. “Las desigualdades en el acceso a la medicina siguen profundamente arraigadas”, señala la investigación. Así, el texto aborda la historia de Pode, cuyo sueño principal era estudiar Medicina. En un primer momento no logró la plaza, aunque tras varios años y una primera experiencia laboral como docente consiguió la plaza para ser alumna del Grado en Manchester.
Ese fue el punto de partida de su historia, y de la creación de su propia institución. De esta forma, el estudio de The BMJ rememora que Pode creó Medics&Me “para apoyar e inspirar a estudiantes de escuelas de zonas desfavorecidas a solicitar plaza en la facultad de Medicina y brindarles apoyo durante sus estudios universitarios”.
La creación de esta red responde así a las trabas que la propia investigadora experimentó en su juventud. A pesar de su vocación inicial, en su escuela le advirtieron de que no obtendría las notas necesarias y rechazaron su primera solicitud de acceso. Pode cursó entonces una licenciatura en Farmacología y colaboró con la organización Teach First en colegios de áreas desfavorecidas. Allí detectó a estudiantes con alto potencial académico que ni siquiera contemplaban la posibilidad de estudiar Medicina por falta de referentes e información.
Tras ingresar finalmente en la facultad de Medicina de Manchester, decidió crear su propia organización benéfica para evitar que otros jóvenes quedasen excluidos del sistema por razones ajenas a su capacidad. Es decir, que romper esa brecha socioeconómica.
Este organismo, impulsado de forma altruista por residentes y estudiantes avanzados, cuenta hoy con más de 500 voluntarios y está presente en más de 25 facultades.
Resultados en las aulas
El trabajo práctico de la organización se desarrolla directamente con 33 escuelas públicas. Los voluntarios imparten sesiones de aprendizaje basado en problemas, organizan simulacros de entrevistas de selección y mantienen encuentros periódicos, tanto presenciales como a través de plataformas virtuales.
El impacto del proyecto ya cuenta con sus propias cifras de Admisión en Medicina. Durante el curso 2022-2023, los estudiantes asistidos por Medics&Me lograron una tasa de ingreso en la carrera del 54 por ciento, una proporción que contrasta significativamente con la media nacional de acceso de Reino Unido, situada en el 15 por ciento.