Exterior de una sede de Isfas.
El
mutualismo administrativo está inmerso en una
reforma profunda. Desde el impulso de convenios (como aquellos destinados a la asistencia sanitaria rural) o los cambios en sus prestaciones sanitarias y farmacéuticas, las mutualidades se han sumergido en un cambio de ciclo. Una etapa en la que la digitalización, de la mano de la
receta electrónica concertada, es una de las prioridades para
Muface y uno de sus ‘hermanos’.
Isfas, el modelo encargado de la cobertura de la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas, busca llevar esta herramienta a todas las comunidades y ciudades autónomas. Y, por el momento, ya ha fijado
fecha y destino para su decimoquinta activación, la de País Vasco.
La digitalización es ya una realidad. Al menos, en lo que al sistema mutualista se refiere, que en el caso de
Muface roza la culminación del despliegue de la receta electrónica concertada en todo el país.
Tal y como informó este periódico,
Cataluña acogerá esta herramienta, que permite retirar medicamentos sin necesidad de presentar un talonario en papel, el próximo 1 de junio. Tras ella le seguirá
Andalucía que,
según las previsiones de la mutualidad, lo hará durante el mismo mes.
Isfas también se ha sumado a estas implantaciones. Desde el pasado octubre, la mutualidad ha sumado a varias comunidades y ciudades autónomas al uso de
este sistema digital. Y el 12 de mayo llegará a
País Vasco, según ha informado el
Ministerio de Defensa a través de la página web de Isfas. En concreto, en el comunicado emitido en este espacio, se detalla que “
Asisa y Adeslas están trabajando para que sus facultativos se vayan incorporando paulatinamente a este procedimiento y así tengan la capacidad de prescribir electrónicamente”.
La ‘doble velocidad’ de la receta concertada en Muface e Isfas
Los
inicios de la receta electrónica concertada se remontan al año 2020. Fue entonces cuando
Cantabria se convirtió en la comunidad pionera en el
uso de esta herramienta en Muface. Y, desde ese momento, el modelo liderado por
Myriam Pallarés ha sumado a los distintos territorios que componen el mapa.
En 2022 el sistema aterrizó en
Asturias y Canarias; mientras que en 2023 lo hizo en
Extremadura y La Rioja. Por su parte, en 2024 se sumaron
Navarra, Murcia, Baleares, Ceuta y Melilla. Todo ello hasta que la
crisis sin precedentes de Muface hizo su aparición y paralizó los principales proyectos de la mutualidad, entre los que se encontraba la implantación total de la receta electrónica concertada.
Sin embargo, tras resolver el conflicto, y la consecuente firma del concierto sanitario, la activación volvió a estar en el radar de
Muface. Así, el despliegue de la receta electrónica concertada llegó a
Castilla-La Mancha y Galicia en julio; en
Aragón en septiembre; y en
Madrid y País Vasco en noviembre.
El
caso de Isfas difiere del de Muface. El Ministerio de Defensa anunció las
primeras implantaciones el pasado septiembre, y estas se produjeron un mes después, en octubre, en
Aragón y Extremadura.
No tardó demasiado en vivir otras implantaciones. En noviembre llegó a
Cantabria y Asturias; y en diciembre
La Rioja y Navarra.
El 2026 ha seguido con una implantación progresiva.
Castilla-La Mancha e Islas Baleares inauguraron las activaciones en enero; y en febrero se unieron
Galicia y la Comunidad de Madrid.
Por su parte, en marzo lo hicieron
Ceuta, Melilla, y Murcia.
Canarias se convirtió en la única activación de abril; y
País Vasco será la primera de mayo.
Asimismo, y según explicaron fuentes del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof)
a Redacción Médica, Isfas ha optado por
aplazar la culminación de esta implantación hasta “antes de finalizar el año 2026”.
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