Opinión de Antonio Mingorance, presidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos
Nuestro objetivo para la próxima legislatura es seguir avanzando en
la contribución de la farmacia a los grandes desafíos de salud en Andalucía, relacionados con el
envejecimiento de la población, la
creciente prevalencia de enfermedades crónicas o los desafíos de
salud pública, entre otros. Por su capilaridad territorial, por su cercanía no sólo física sino afectiva con los pacientes, por su formación sanitaria, los profesionales farmacéuticos podemos hacer una aportación más central en el abordaje de esos retos.
Para ello, tras
las elecciones del próximo 17 de mayo, es importante impulsar una mayor
conexión de la Farmacia Comunitaria con la Atención Primaria, o dicho de otro modo, una mayor colaboración farmaceúticos-médicos. En este sentido, la renovación del
tratamiento de los pacientes crónicos a través de la farmacia comunitaria un importante avance de la última legislatura, pues implicaba la creación de un nuevo canal directo de comunicación entre prescriptores y farmacias, integrado en la plataforma
Receta XXI.
|
"Es importante impulsar una mayor colaboración entre farmacéuticos y médicos en Andalucía"
|
En la misma dirección, recientemente iniciamos el despliegue del programa
Farmacias Comprometidas con la Salud Pública, un proyecto para incrementar la participación de las oficinas de farmacia en iniciativas
prevención, detección precoz, farmacovigilancia, vacunación… Este programa supone, por primera vez, el reconocimiento oficial de la labor que ya realiza la farmacia comunitaria en este ámbito y abre la puerta a participar directamente en actuaciones donde hasta ahora nuestra intervención se limitaba sobre todo a la información y la promoción de hábitos de vida saludables.
La farmacia andaluza, ante los retos en salud pública
Nuestra aspiración es consolidar estos avances, mantener la excelencia en la prestación farmacéutica, que incluye que los andaluces puedan tener
acceso a los mismos medicamentos que el resto de ciudadanos españoles, como de hecho ocurre en la actualidad, y explorar nuevas vías que permitan incrementar la contribución de la farmacia en la prevención y la detección precoz, así como el mejor control y seguimiento de los pacientes, contribuyendo así a la
descongestión de la Atención Primaria y la sostenibilidad del sistema sanitario.
Asimismo, la pandemia mostró que las farmacias podemos jugar un papel relevante en ese espacio fronterizo entre lo sanitario y lo social, colaborando en programas relacionados con la
detección de la violencia de género o la soledad no deseada, siempre con el propósito de servir de
dique de contención de la vulnerabilidad.
Como suele decirse,
el paciente debe estar en el centro de la atención sanitaria. Y nuestro desafío es precisamente ése: contribuir a un sistema más accesible, eficiente y centrado en las necesidades reales de las personas, que no deje atrás a nadie.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.