Las mujeres, discriminadas a ambos lados del fonendoscopio de Interna

Dos de cada tres internistas son mujeres, pero ocupan menos del 20 por ciento de las jefaturas de Servicio

Asunción Gonzálvez es la responsable del Observatorio de igualdad de SEMI.
Las mujeres, discriminadas a ambos lados del fonendoscopio de Interna
jue 28 noviembre 2019. 16.30H
Las mujeres están discriminadas a ambos lados del fonendoscopio. Según se ha puesto de manifiesto en el 40 congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), existe un sesgo de género tanto en la representación de las mujeres en puestos de responsabilidad como en las patologías que se diagnostican y tratan entre las pacientes de género femenino. Concretamente, "menos de un 20 por ciento" de los servicios de Medicina Interna en España está liderado por una mujer. Es decir, que frente a que "dos de cada tres internistas son mujeres", menos de uno de cada cinco jefes son del mismo género.

Asunción Gonzálvez, responsable del Observatorio de igualdad de SEMI, señala que pese al aumento en el porcentaje de mujeres en Medicina Interna en los últimos 30 años, desde un 60 por ciento has "hasta situarse en torno a un 68 por ciento", es decir, unos dos tercios de la profesión. Con una progresión similar, se ha producido un aumento en el número de estudiantes de Medicina y en el número de profesionales colegiadas. Sin embargo, no ha aumentado en la misma proporción el número de jefas de Servicio ni de primeras autoras en las publicaciones de artículos científicos. 

Asunción Gonzálvez y Antonio Zapatero explican el sesgo de género en Medicina.

De esta forma, el Observatorio, que está en funcionamiento desde el pasado mes de marzo ha constatado en primer lugar que existe una disparidad de género en Medicina, del mismo modo que la que se refleja en la sociedad. "Aunque predominen las mujeres en las universidades y en los hospitales, no es lo mismo en las jefaturas de servicio tampoco es lo mismo en las primeras autoras o en las junta directiva de la propia sociedad", ha lamentado Gonzálvez.

Es decir, que "las mujeres están infrarrepresentadas en situaciones de responsabilidad o de progreso profesional".

Por ello, una de las primeras medidas que han propuesto desde el observatorio es "crear un directorio de mujeres". "En Estados Unidos se han llevado a cabo iniciativas similares que consisten en crear una base de datos de mujeres con cualificación y disposición para participar en cualquier tipo de congreso que se les proponga".

Esta medida busca "intentar eliminar el sesgo inconsciente" contra las mujeres para lo que propone "un esfuerzo activo" por buscar a las mujeres y situarlas en posiciones con una mayor visibilidad.

"Se ha visto que la distribución del trabajo a nivel doméstico o de atención familiar puede influir enormemente en que la mujer figure en las publicaciones", explica Gonzálvez en cuanto a estas causas de disparidad, puesto que "en igualdad de condiciones", también se ha observado que la mujer dedica aproximadamente "unas 9 o 10 horas más que el hombre al trabajo doméstico, una disparidad que también se encuentra en el ámbito de la Medicina Interna.


Discriminación en la atención sanitaria


En cuanto a la atención sanitaria, Antonio Zapatero, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Fuenlabrada, expresidente de SEMI, ha recordado que en la literatura médica, la discriminación de la mujer es un hecho ampliamente reconocido.


"Las mujeres aportan una visión más integradora en la atención sanitaria"


Así, "el sesgo de género también consiste en que a las mujeres se les hacen menos procedimientos diagnósticos, reciben menos procedimientos terapétuticos y eso puede repercutir en una peor atención sanitaria", señala Zapatero. La explicación a este hecho encuentra respuesta en una doble vertiente. Por una parte, "parece que en la atención clínica tiene tendencia a aguantar más su sintomatología y ser menos expresiva". Además "la clase médica es menos intervencionista con la mujer. No obstante, esto "merece un análisis más detenido para buscar qué medidas se pueden adoptar para que no ocurra".

Además el próximo presidente de Facme señala que "las mujeres están infrarrepresentadas en ensayos clínicos" y recuerda que "el sexo influye en la respuesta a algunos tratamientos y en algunas enfermedades, por eso hace falta insistir en sesiones clínicas y en ámbitos formativos que, tanto el sexo como variable biológica como el género tienen repercusión en el tratamiento de las enfermedades".


Soluciones


En consonancia con la visión integradora de la atención sanitaria que pide la SEMI, varios estudios señalaron hace tres años que, a 30 días, los pacientes tratados por mujeres u hombres evolucionan de forma diferente, con mayores reingresos hospitalarios en el segundo caso. En cuanto a las posibles explicaciones, "es que las mujeres aportan una visión más integradora, pasan más tiempo con el paciente, empatizan más con él y aunque conozcan las guías exactamente igual que los hombres, parece que las aplican mejor", apunta Gonzálvez.

Asunción Gonzálvez durante su entrevista con Redacción Médica.


Por todo ello, los especialistas recuerdan el papel de las sociedades científicas en la promoción de la mujer, favoreciendo medidas organizativas que faciliten la conciliación. Además, en cuanto a las publicaciones científicas, Gonzálvez apunta a que es una de las últimas prioridades para las mujeres, por lo que, cuando las mujeres dicen "no" a participar en los congresos, hace falta averiguar "si dicen 'no' porque no les interesa participar en un congreso o porque existe un sesgo social larvado".
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