El centro de Estados Unidos impulsa una investigación para sustituir las inyecciones semanales de semaglutida.
La
industria farmacéutica vive su propia transformación. Los cambios regulatorios -como la
reforma pharma europea-, la proliferación de nuevas tecnologías o el
desarrollo de medicamentos innovadores son algunas de las brújulas que guían el rumbo del sector. No son, no obstante, los únicos pilares bajo los que se rigen las compañías, y es que los
estudios médicos forman parte del día a día. Tanto que una de las últimas investigaciones realizadas en Estados Unidos ha desvelado que
una inyección de ADN sintético podría abrirse paso como una alternativa a la semaglutida, uno de los principios activos más reconocidos en la actualidad por su presencia en
tratamientos contra la obesidad y la diabetes tipo 2 a través de medicamentos como
Ozempic o Wegovy.
El estudio abre las puertas a un nuevo futuro para la industria. En concreto, y como explica la investigación, una de las grandes novedades se centra en la posibilidad de poder
sustituir las inyecciones semanales de Ozempic o Wegovy, en el primer caso, y en España, destinado al tratamiento de la
obesidad; y en sel segundo a la
diabetes tipo 2, por una única dosis de ADN cada pocos meses (o incluso una vez al año).
El ADN sintético, ‘sustituto’ de Ozempic
El
Vaccine and Immunotherapy Center (Centro de Vacunas e Inmunoterapia) de
The Wistar Institute es el impulsor de este estudio. Ubicado en Filadelfia, el centro estadounidense ha desarrollado una
nueva plataforma de terapia genética para tratar ambas patologías a través de plásmidos de
ADN sintético.
Para ello, el equipo científico ha diseñado pequeñas moléculas de ADN que
codifican versiones modificadas de las hormonas incretinas naturales (GLP-1 y GIP). En este punto cabe recordar que el GLP-1 se utiliza para regular la glucosa y reducir el apetito; mientras que GIP libera insulina para reducir el azúcar en sangre.
Con ello, los plásmidos de ADN -como se denominan a estas moléculas-, se alzan como una
solución al uso semanal de los tratamientos con semaglutida (el agonista del receptor GLP-1 presente en la
‘familia de Ozempic’. En concreto, la investigación se ha centrado en fusionar estas
hormonas con fragmentos de anticuerpos (IgG) para que no se degraden rápido y duren mucho más en el organismo. De esta forma, se administran mediante
electroporación intramuscular, que son pequeños pulsos eléctricos en el músculo que facilitan que las células absorban el ADN.
Los científicos han probado esta fórmula con
ratones obesos. De hecho, ha obtenido resultados optimistas, tal y como se desprende de la investigación. Por ejemplo, se ha logrado una producción constante con niveles estables de la hormona en sangre durante al menos 70 días;
la pérdida de peso ha sido gradual y sostenida; y no hay un ‘efecto rebote’ inmediato como sucede con la semaglutida.
Asimismo, la
Inteligencia Artificial ha cobrado un gran peso en este desarrollo. Los científicos han utilizado un
modelado de proteínas guiado por IA (AlphaFold 3), con el que han creado una molécula completamente nueva y de diseño llamada SynCretin. Esta es un co-agonista dual, lo que significa que en una sola estructura molecular activa al mismo tiempo dos receptores diferentes (GLP-1R y GIPR), logrando una potencia de pérdida de peso aún mayor similar a los fármacos de última generación como la tirzepatida.
Este estudio estadounidense marca un hito en la industria farmacéutica al demostrar que una sola inyección de ADN sintético puede ofrecer una
alternativa duradera a los tratamientos semanales contra la obesidad. Mediante el uso de Inteligencia Artificial para diseñar moléculas más potentes y estables, la plataforma logra mantener el control metabólico en modelos animales durante meses sin el temido efecto rebote. No obstante, todavía se encuentra en fase preclínica.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.