El Colegio Americano de Cardiología crea una nueva guía sobre los efectos cardiovasculares del SARS-CoV-2

Miocarditis y vacuna Covid-19: cuatro pautas médicas para su tratamiento
El documento recoge las principales recomendaciones para evaluar y tratar las enfermedades cardiovasculares tras la infección por covid y la vacuna contra el Covid-19.


03 abr 2022. 17.50H
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El Colegio Americano de Cardiología (ACC, por sus siglas en inglés) ha publicado una nueva guía con las principales consecuencias cardiovasculares del Covid-19. Este documento es una orientación clínica de consenso de varios expertos para la evaluación y tratamiento de los adultos tras la infección por el SARS-CoV-2. En este sentido, la guía analiza una de las principales patologías cardiovasculares asociada al covid y la vacunación: la miocarditis. Los expertos señalan en el informe que "la miocarditis ha sido reconocida como una complicación infrecuente pero grave de la infección, así como de la vacuna de ARNm contra el Covid-19".

Según Ty Gluckman, maestro en Administración de Salud y copresidente del proceso de decisión de consenso de expertos, "los mejores medios para diagnosticar y tratar la miocarditis tras la infección con SARS-CoV-2 siguen evolucionando". Además, Gluckman añade que "en este documento se intenta proporcionar recomendaciones claves sobre cómo evaluar y atender a los adultos con este trastorno, incluyendo orientación para que retomen el deporte, tanto los deportistas aficionados como los profesionales".

En cuanto a las recomendaciones que se recogen con respecto a la miocarditis relacionada con el Covid-19, el informe señala cuatro principales:
  • Cuando hay una mayor probabilidad de afectación cardiaca por Covid-19, las pruebas iniciales deben consistir en un electrocardiograma, determinación de la troponina cardiaca y un ecocardiograma. Se recomienda la consulta cardiológica en caso de aumento de la troponina cardiaca o de las anomalías ecocardiográficas. Se recomienda llevar a cabo una resonancia magnética cardiaca en los pacientes hemodinámicamente estables con miocarditis sospechada.
  • Se recomienda la hospitalización de los pacientes con miocarditis confirmada, idealmente en un centro de atención a la insuficiencia cardiaca avanzada. Los pacientes con miocarditis fulminante deben tratarse en centros con experiencia en insuficiencia cardiaca avanzada, soporte circulatorio mecánico y otras modalidades de tratamiento avanzado.
  • Los pacientes con miocarditis y neumonía por Covid-19 (con necesidad continua de oxígeno suplementario) deben tratarse con corticoesteroides. Cuando se sospecha afectación pericárdica, es adecuado el tratamiento con medicamentos antiinflamatorios no esteroides, colquicina o prednisona. Los corticoesteroides intravenosos pueden considerarse cuando se sospecha o se confirma una miocarditis por Covid-19 con afectación hemodinámica o síndrome inflamatorio multisistémico en adultos (MIS-A). También puede considerarse el uso empírico de corticoesteroides en los casos en los que la biopsia revele infiltrados miocárdicos graves o una miocarditis fulminante, tras sopesar el riesgo de infección.
  • Según proceda, debe iniciarse un tratamiento farmacológico basado en la guía para la insuficiencia cardiaca y continuarse después del alta.

La miocarditis tras la vacuna de ARNm


El documento también señala que la miocarditis, tras recibir la vacuna de ARNm contra el Covid-19, "es infrecuente y las tasas más altas se observan en varones jóvenes después de la segunda dosis de la vacuna", explica Gluckman. Asimismo, el informe recoge que "la vacunación contra el covid se asocia con una relación riesgo-beneficio muy favorable" para todos los grupos de edad y sexo evaluados hasta la fecha.

En general, la guía también recomienda que "la miocarditis asociada a la vacuna debe diagnosticarse, clasificarse y tratarse de forma análoga a la miocarditis consecutiva a la infección por SARS-CoV-2".

Covid persistente, secuela posaguda del Covid-19


El informe publicado por el ACC también se refiere al covid persistente como "secuela posaguda de la infección por SARS-CoV-2". Además, establece que "este trastorno lo presenta entre un 10 y 30 por ciento de las personas infectadas". A pesar de que las personas que padecen esta enfermedad "pueden manifestar una gran variedad de síntomas, los del sistema cardiovascular que más llaman la atención son taquicardia, intolerancia al ejercicio, dolor torácico y dificultad para respirar".

En este sentido, Nicole Bhave, copresidenta del proceso de decisión por consenso de expertos, ha afirmado que "al parecer existe una 'espiral descendente' para los pacientes con covid persistente. La fatiga y la disminución de la capacidad de ejercicio conducen a una disminución de la actividad y al reposo en cama, lo que a su vez desencadena un empeoramiento de los síntomas y una disminución de la calidad de vida".  A esto ha añadido que "el comité de redacción recomienda que se realice una evaluación cardiopulmonar básica por adelantado para determinar si se necesitan más cuidados especializados y un tratamiento farmacológico formalizado para estos pacientes".
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