Vicente Matas, director del centro de investigación Simeg "Vicente Matas".
Las
guardias son, por norma general, la forma con la que los médicos completan su sueldo y, por otro lado,
como se sostiene el sistema sanitario español, lo que implica el sobreesfuerzo de sus facultativos. Aunque sean parte fundamental del tiempo que dedican los médicos a su trabajo, en el
último informe de la Fundación Centro de Estudios "Vicente Matas", adscrito al Sindicato Médico de Granada (Simeg), afirman que hay una serie de problemas asociados a éstas en términos financieros y legales. El primero que señalan es la “tributación al tipo marginal”, en el sentido de que,
al sumarse al sueldo base, las horas de guardia tributan en los tramos más altos del IRPF. Esto, según la Fundación, se traduce en que Hacienda retiene casi la mitad de lo generado en esas guardias: entre un 37 por ciento y un 45 por ciento de retención.
Hay otras cuestiones de relevancia con respecto a
cómo se perciben las guardias médicas a nivel tributario. Es relevante tener en cuenta que un médico que trabaja en un hospital del
Sistema Nacional de Salud comienza con
una retribución fija bruta anual de 55.751,76 euros. A este respecto, el informe señala que debido a que el médico está por encima de la base máxima de cotización -establecida en 61.214,40 euros anuales para 2026-, estas horas no cotizan a la Seguridad Social, de modo que
no contribuyen a una mejora de la futura pensión del profesional. Además, señalan en el informe, no computan como tiempo trabajado para la jubilación, a pesar de ser horas adicionales a la jornada ordinaria.
La necesidad de un incremento del importe de las guardias
Uno de los factores que señalan desde el centro adscrito al Simeg es que
en fechas en las que las guardias suponen un sacrificio extra, como es el caso de la Nochebuena o la Nochevieja, el importe neto que recibe el médico no es especialmente alto.
Concretamente es de 35,49 euros, algo que catalogan de insuficiente desde la Fundación, debido a la responsabilidad civil y penal que conlleva cualquier actuación médica. Es por ello que instan a aumentar el importe de la hora de guardia a un
mínimo de 35 euros brutos en días laborables y 40 euros en festivos. Aparte, exponen la necesidad de que las guardias cuenten con un régimen fiscal especial “que proteja la salud y
la economía de unos profesionales sometidos a un estrés constante”.
El Centro de Estudios hace hincapié en la necesidad de que la
Medicina se considere
profesión de riesgo, debido a “las grandes exigencias que soporta, tanto en formación inicial, formación continuada obligatoria por ley (realizada fundamentalmente en su tiempo libre),
responsabilidad civil y penal en cualquier actuación, a lo que se añade en la mayoría de los casos, el exceso de jornada por las guardias en horario especialmente penoso”.
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