El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Apenas una semana después de haberse
reunido con el Foro de la Profesión Médica, el presidente del PP,
Alberto Núñez Feijóo, ha remitido a los facultativos una batería de compromisos en caso de que llegue a ser presidente del Gobierno. En la lista de promesas destaca una de las principales reivindicaciones del colectivo, sobre la que se sustenta, además, su vigente
huelga indefinida: el
impulso de mesa de negociación propia para el gremio. Feijóo también dice que, durante el primer año de legislatura, abordará la mejora de la remuneración de las guardias con
“la equiparación de las horas extraordinarias a las ordinarias” y que, en sus primeros 100 días de Ejecutivo, presentará un nuevo modelo de planificación de los recursos humanos del Sistema Nacional de Salud (SNS), lo cual, según el líder de los populares, pasa por “aumentar las plantillas actuales en el entorno de un 15 por ciento”. Son dos cuestiones estas últimas que, cabe recordar, dependen de las comunidades autónomas -en su mayoría gobernadas por el PP-, más allá de que el Ministerio de Sanidad pueda establecer marcos generales al respecto.
Independientemente de los matices legales y competenciales, Feijóo
culpa de “los problemas de la sanidad” al Gobierno central por su “falta de planificación y coordinación”, que “ha generado un cuello de botella en la gestión de los recursos humanos y materiales que asfixia a profesionales y gestores”: “No, no sois unos privilegiados, como equivocadamente se ha dicho desde el Ejecutivo central. Sois profesionales que nos cuidáis y que no podéis hacerlo con la calidad y la agilidad debida por agendas saturadas, guardias excesivas o tiempo clínico que se pierde”, traslada a los médicos.
El presidente del PP también rechaza “expresamente” el hecho de que
el Ministerio de Sanidad se haya convertido “en un espacio de confrontación política, rompiendo la necesaria cogobernanza con las comunidades y despreciando la voz de los profesionales”: “Las reformas impuestas y las decisiones sin memoria económica no son el camino. A la vista está que han desembocado en conflictos, huelgas y un lógico malestar ciudadano”.
Feijóo se compromete a retomar el diálogo con el colectivo facultativo “con el máximo respeto”, después de haberse reunido con el Foro de la Profesión Médica y con el comité de huelga. Pero, más allá del avance de las conversaciones, el líder de los populares enumera una serie de compromisos detallando “cómo y cuándo podrán materializarse”:
“Quien os diga que los problemas se pueden resolver en un día os mentirá, y yo no voy a hacerlo”.
Guardias, RRHH y sus límites competenciales
El presidente del PP promete atender “la mejora de la remuneración de las guardias y su duración son reivindicaciones que atenderemos”: “La
equiparación de las horas extraordinarias a las ordinarias se abordará en el primer año de la próxima legislatura y se aplicará de manera completa antes de que esta finalice”. Con ello, el partido viene a dar respuesta a dos demandas de los médicos: que las guardias estén mejor pagadas y que
se consideren horas extraordinarias, no jornada complementaria.
En cuanto al modelo de planificación de recursos humanos, el PP plantea adaptarlo “a las necesidades sociodemográficas y epidemiológicas”: “Un ejemplo de carencia de médicos es la Atención Primaria de la Salud, donde el déficit actual reconocido por el propio Ministerio de Sanidad es de 4.500 especialistas que llegará a 5.000 en 2029. España necesita más profesionales sanitarios y, en el caso de los médicos, eso pasa por
aumentar las plantillas actuales en el entorno de un 15 por ciento. Sin más médicos, no habrá menos guardias, ni mejor conciliación, ni reducción real de la jornada, pues nuestro principal objetivo seguirá siendo garantizar la asistencia”.
El problema es que estas dos medidas chocan con los límites jurisdiccionales entre el Gobierno y las comunidades autónomas. En uno de sus borradores de reforma del Estatuto Marco, el Ministerio Sanidad proponía que las horas de guardia tuvieran que pagarse, como mínimo, igual que las horas de jornada ordinaria. Sin embargo,
las regiones pidieron eliminar ese matiz porque suponía una invasión a sus competencias. En el Estatuto Marco vigente, el pago de las guardias se regula en el complemento de atención continuada, dentro de las retribuciones complementarias, cuyos “conceptos, cuantías y criterios para su atribución” se determinan, según el artículo 43, “en el ámbito de cada servicio de salud”.
Por otro lado, en el artículo 12.2 se establece que “las medidas necesarias para la planificación eficiente de las necesidades de personal” se adoptarán
“en el ámbito de cada servicio de salud y previa negociación en las mesas sectoriales”. Además, según el 12.3, los “cambios en la distribución o necesidades de personal que se deriven de reordenaciones funcionales, organizativas o asistenciales se articularán de conformidad con las normas aplicables en cada servicio de salud”. Por último, en el artículo 13 se deja claro que los planes de ordenación de recursos humanos “se aprobarán y publicarán o, en su caso, se notificarán, en la forma en que en cada servicio de salud se determine” tras ser negociados previamente “en las mesas correspondientes”.
Ambas cuestiones quedan claramente resumidas en la exposición de motivos del anteproyecto de ley para reformar el Estatuto Marco: “
La gestión de los recursos humanos sanitarios y el desarrollo normativo corresponde a cada comunidad autónoma en el ejercicio de sus competencias. Las comunidades autónomas y sus servicios de salud son los responsables de aprobar, por ejemplo, la estructura y la cuantía de las retribuciones complementarias, establecer la organización interna de cada centro sanitario o definir los procedimientos específicos de selección de personal fijo y temporal”.
Financiación autonómica de la sanidad y MIR
Feijóo también se compromete, como ya hizo durante su reciente reunión con el comité de huelga médica, a impulsar una
pieza separada para la sanidad en el sistema de financiación autonómica: “Lo que no se financia no se cumple. El dinero público tiene que destinarse a necesidades básicas, y esta lo es.
No se decidirá por criterios independentistas o territoriales. Ningún español es más importante que otro”.
Además, aboga por paliar el déficit de médicos “mediante una oferta
MIR proporcional” basada en “un crecimiento sostenido anual y con un
sistema de evaluación que no repita el espectáculo que los aspirantes están viviendo este año”. También se compromete a
revisar las condiciones laborales de los MIR y a flexibilizar los criterios de acreditación de las unidades docentes “en un proceso ágil, priorizando las especialidades más presionadas como Medicina Familiar y Comunitaria y Pediatría, en Atención Primaria, y también en Atención Hospitalaria”.
Sobrecarga administrativa y clasificación profesional
Por otro lado, apuesta por llevar a cabo un “estudio de las cargas laborales para abordar la jornada laboral anual”, y por “establecer mecanismos que aporten agilidad y seguridad jurídica en aras de la estabilidad laboral”. Para Feijóo, es “vital” paliar la “sobrecarga administrativa” que “asfixia” el día a día de los médicos: “
Las profesiones sanitarias no son profesiones burocráticas. Incorporaremos nuevas figuras tecnológicas para mejorar los procedimientos asistenciales en el primer año de legislatura”.
Además, promete abordar una
clasificación profesional que “ponga en valor” la “formación, capacitación y las responsabilidades” inherentes a las funciones médicas. La “búsqueda del acuerdo” para impulsar todas esas medidas, concluye Feijóo, se hará “mediante una negociación propia y se reflejará de forma específica en el Estatuto”, que es, según el presidente del PP, “la mejor forma de atender las singularidades del colectivo”.
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