Redacción Médica
16 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 14:55
Domingo, 16 de febrero de 2014, a las 11:50

La declaración de la Organización Médica Colegial (OMC) sobre la reforma del aborto consensuada durante su Asamblea General ha tenido repercusión en los medios generalistas, aunque interpretada desde todos los ángulos posibles, desde la ‘aceptación’ del anteproyecto de ley con ‘ciertos’ matices hasta el rechazo categórico.

Quien ha optado por esta última opción ha sido Rafael J. Álvarez, que titula desde el diario El Mundo: Los médicos vapulean la ley del aborto de Gallardón. Destaca que la mujer que decide abortar no debe ser considerada enferma mental y que su decisión no debe quedar en manos de terceros.

Desde una similar interpretación de rechazo pero con un titular más mesurado escribe Rosa M. Sahuquillo en El País. Los médicos consideran que la decisión de abortar debe ser de la mujer es la frase que encabeza la noticia y destaca, al igual que en el caso de El Mundo, que no se puede calificar de antemano a la mujer que aborta de enferma mental. En ambos casos también mencionan la inclusión del supuesto de malformación del feto, que se elimine el consentimiento paterno a partir de los 16 años aunque al menos uno de los representantes legales deba ser informado, cosa que se puede obviar si puede provocar un conflicto grave.

Sin embargo, desde La Razón el asunto se ve del lado opuesto: Los médicos aceptan la reforma propuesta pero “señalan una serie de recomendaciones”, según L.R.S., que titula Los médicos avalan los supuestos del aborto, pero piden el de malformación. El ‘quid’ de la cuestión para este periódico es que la OMC no rechaza la ley de supuestos en favor de la de plazos, aunque incluye una serie de exigencias, como la mencionada en el titular.

Más allá de los detalles del anteproyecto de ley, los tres medios se hacen eco de la petición de mejoras en el acceso a la anticoncepción, y que la píldora del día después sea facilitada de forma gratuita en centros de salud y orientación familiar.