Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
Sábado, 22 de julio de 2017, a las 15:40
John A. Rogers, investigador de la Universidad de Northwestern (EEUU) explica en una entrevista al diario ABC la aplicación de la bioingeniería sobre la salud en forma de unos parches que permiten obtener datos biomédicos. Además, en el futuro, los pequeños implantes podrían servir para el suministro de medicamentos, según Rogers.

Él mismo lleva en su piel un parche que mide en tiempo real su ritmo cardiaco y sus movimientos.  Según el profesor, algunos principios de materiales son compatibles con bioplataformas que integran circuitos electrónicos y que pueden conectarse "en algunos órganos, como el corazón, el cerebro y la piel".

En concreto, los parches tienen dos funciones: investigación y actividad diagnóstica. En esta línea, John. A. Rogers, señala en la entrevista que aunque se está centrando la investigación en la función diagnóstica, "es cierto que tienen una aplicación en cuanto al tratamiento". Por eso, a largo plazo los investigadores esperan "poder trabajar en combinación con la investigación para incorporar fármacos para que sean liberados en el momento y sitio adecuados".