17 nov 2018 | Actualizado: 18:20
Jue 02 abril. 10.33H
El proyecto Visc+ de la Consejería de Salud de Cataluña centra este jueves las miradas de la prensa nacional. La venta de los datos clínicos de los pacientes que va a emprender Cataluña no ha estado exenta de críticas por parte de los diferentes agentes del sector sanitario catalán, que finalmente ve como esta medida sale adelante solo con el apoyo del partido político en el gobierno.

El País centra su información en los riesgos que conlleva este proyecto, conocido popularmente como ‘Big data’ , en relación a la cesión de estos datos a empresas privadas y el respeto de la confidencialidad de los mismos. A pesar de que la Consejería de Salud catalana reconoce que “el riesgo cero no existe”, defiende que “beneficiaría a los ciudadanos porque reduciría investigaciones de siete años a pocas semanas”. El diario alerta de que a principios de este año un informe del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona afirmaba que “hoy la anonimización ya no garantiza la privacidad de los datos personales, pues técnicas informáticas hacen posible reconectar datos anonimizados con el individuo al que pertenecen”.

Por su parte La Razón destaca la defensa que ha hecho la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria de Cataluña (organismo encargado de velar por el buen funcionamiento del proyecto) en cuanto a la seguridad de la información y el anonimato de los pacientes. En este sentido, el director de la Agencia, Josep María Argimon, señala a La Razón que “se trata de un encargo a una empresa que es cien por cien pública”. Según explica, “lo que queremos es aumentar la información en el ámbito de la salud”. “El objetivo es incrementar la seguridad y la protección de los datos, concentrarlos en esta agencia”, añade.

Una garantía de la confidencialidad y la seguridad de esta información es que la cesión de la misma a terceros debe contar con el consentimiento previo de los afectados, según señala Público. Asimismo, Público avanza que el proyecto Visc+ se financiará “a partir de las transferencias ordinarias que hace la Consejería a la Agencia” y que un “control de seguimiento de carácter paritario” se encargará de seguir de su funcionamiento con reuniones trimestrales.

Por último ABC detalla que los datos que se cederán a centros asistenciales y de investigación son los relativos a la información incluida en los ficheros de la Consejería, el CatSalut y el Instituto Catalán de la Salud.