Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 09:20
Lunes, 23 de noviembre de 2015, a las 14:23
“Preocupación, desesperación, miedo e impotencia”. Estos son algunos de los calificativos que sienten a día de hoy miles de embarazadas en España tras conocer el fallecimiento de tres bebés, en menos de dos meses, a causa de la tos ferina, y que El Mundo ha recogido para elaborar un monográfico de la enfermedad.

En un reportaje que firma Laura Tardón, la mayoría de las consultadas alegan la “falta de información absoluta” que les han transmitido sus médicos de Familia y ginecólogos, en relación a las directrices marcadas por el Ministerio de Sanidad en el mes de junio. En este documento se establecían las pautas a seguir para afrontar el virus pero, sin embargo, solo siete comunidades autónomas tienen este protocolo.

Este desabastecimiento, cuenta la información, ha llevado a muchos padres a trasladarse a otras regiones para conseguirla (al igual que ha pasado con la vacuna de la varicela). “Hemos buscado de norte a sur y de este a oeste por toda la Comunidad de Madrid e incluso hasta en Barcelona y nos han dicho que no se suministra y que tienen desabastecimiento a nivel europeo”, alega una familia, mientras que otra afirma que su “desesperación” le hizo buscar la dosis en farmacias on-line de Andorra y Gibraltar. “Agotadas por los españoles, me contestaron”.

A pesar de que el Ministerio de Sanidad ha anunciado la compra, en un primer momento, de 60.000 vacunas y otra segunda gestión, especialmente destinada a embarazadas y menores de 6 años, la cabecera española se hace eco del testimonio de Aitana, una madre que perdió a su bebé en 2011 a causa de la tos ferina.

“Mi hijo Alejo murió por tosferina”, reza el titular de este reportaje. “De haber existido un protocolo de actuación por el que cualquier mujer embarazada recibiese la vacuna contra esta enfermedad, nuestro hijo no la habría desarrollado”, afirma a El Mundo Aitana. Precisamente con esa intención, esta familia publicó una petición en 2011 al Ministerio de Sanidad, a través de Change.org “para establecer protocolos sanitarios para evitar contagio de tosferina en lactantes”.