Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45
Sábado, 27 de septiembre de 2014, a las 11:18
La española es una sociedad cada vez más sensible ante los posibles casos de corrupción, y cualquier indicio hace saltar las alarmas. Esto hace que la continua reclamación de organizaciones internacionales para que nuestro país tome medida para mejorar su transparencia cobre más fuerza.

En este caso, los focos alumbran a Ramón Luis Varcárcel, expresidente de Murcia y vicepresidente del Parlamento Europeo. Según cuenta El Diario, la Hermandad Farmacéutica del Mediterráneo (Hefame), una de las principales empresas en España dedicadas a la distribución farmacéutica, invitó a Valcárcel a viajar a Cuba, Estambul, Berlín y el Mar Egeo entre los años 2000 y 2003 para que el entonces jefe del ejecutivo regional sirviera como “visualización” del apoyo institucional a la expansión nacional e internacional de la compañía.

Asimismo, Hefame afirma que, en efecto, la presencia de Valcárcel en dichos viajes contribuyó a sus objetivos comerciales, y que el expresidente de Murcia se prestó a ello “sin ningún tipo de contrapartida”.

"En el caso del viaje a Cuba, el único que se detalla en el texto, Valcárcel facilitó el contacto de Hefame con diversas autoridades locales para facilitar la expansión de la farmacéutica, según ha informado la empresa en una nota”, indica Pedro Solano, autor del artículo.

En otra nota la farmacéutica aclara que Ramón Luis Valcárcel aportó dinero en el año 2000 para ser “socio colaborador” -300 euros que le han generado un beneficio de 170 euros, y que siguen sin retirar-. El expresidente de Murcia y actual vicepresidente del Parlamento Europeo ha adjuntado esos dos documentos en una carta que ha dirigido a los miembros de la Junta Directiva del PP murciano.

En su misiva, a la que ha tenido acceso La Opinión de Murcia –y que se puede descargar de su web-, Valcárcel defiende su inocencia y carga contra el abogado de la acusación particular en el caso Novo Carthago, Diego de Ramón. Eludiendo citar su nombre, Ramón Luis Valcárcel acusa a De Ramón de actuar “movido por un rencor que raya en el odio” y “con un supuesto afán enfermizo por adquirir notoriedad a través de insinuaciones, acusaciones veladas y medias verdades”.