Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 16:40
Viernes, 15 de marzo de 2013, a las 11:16

La sanidad ha perdido algo de protagonismo en la prensa de estos últimos días, a raíz de la elección de Jorge Mario Bergoglio como nuevo Papa y de la sentencia del Tribunal Europeo sobre las condiciones hipotecarias y los desahucios. Pero hoy volvemos a encontrar primeras sanitarias.

En Galicia el problema de los últimos días es la sobrecarga asistencial. En Ourense, La Región abre con la siguiente noticia: El CHUO deriva las revisiones de cardiología a los médicos de familia. Y añade en el subtítulo: Los facultativos de primaria se han visto sorprendidos al tener que asumir consultas que atendían especialistas. El cambio, del que no se informó a los pacientes, se debe a las largas listas de espera.

Según el CHUO (Complejo Hospitalario Universitario de Ourense), la medida busca reordenar las agendas de los cardiólogos para reducir las demoras. Para revisiones de enfermos estabilizados, el médico de familia toma ahora la palabra. A la menor descompensación, el cardiólogo volvería a entrar en la escena del seguimiento al paciente. Pese a la confusión y a las quejas , el centro insiste en la bondad de la medida y dice que se ampliará a otras especialidades porque –y aquí viene el remate del asunto- un médico de primaria es prácticamente un internista.

En León encontramos un ejemplo de supuesta desigualdad geográfica en el acceso a las prestaciones, que despierta de inmediato recelos en la población y que las administraciones sanitarias tratan de evitar a toda costa. El Diario de León abre a cuatro columnas: Sanidad niega a 30 pacientes de León un tratamiento por caro. Y en el subtítulo, el agravio: Las unidades del dolor de los hospitales de Salamanca y Valladolid sí dan los fármacos.

Al parecer, y según la información del rotativo leonés, la gerencia del centro asegura que sí están autorizados los tratamientos, de hecho, ya se han llevado a cabo en cuatro casos, pero habría en lista de espera otros 30 casos, circunstancia que no se da en otros hospitales de la región. La espera de los pacientes leoneses rondaría ya el año y los fármacos, muy caros, seguirían sin llegar, siempre según la versión del diario.