15 nov 2018 | Actualizado: 14:40
Sáb 04 mayo. 11.34H

 

El Periódico de Aragón lleva hoy a su portada una información sobre unas declaraciones del consejero de Sanidad, Bienestar Social y Familia, Ricardo Oliván, pronunciadas en una conferencia en Huesca. El rotativo del grupo Zeta titula así: El consejero Oliván califica de minibárcenas a ciudadanos y funcionarios por su egoísmo.

En concreto, el consejero se refirió a todos -"ciudadanos y funcionarios", incluyéndose- como minibárcenas; hasta en dos ocasiones utilizó el curioso apelativo, para describir al parecer el egoísmo del ser humano. "Cada uno de nosotros como pacientes tenemos que ser sensatos para ir al médico", expuso. "Hay que ir cuando hay que ir", añadió. "Y los profesionales, que son funcionarios, tienen que cumplir con su obligación, cumplir con el horario. Y decir esto no es decir que la gente es mala, es decir que tienen que cumplir con su obligación", aclaró. "El que no lo hace va en contra del sistema".

Oliván abordó otros asuntos, como los efectos de la crisis, y defendió las medidas adoptadas por su Departamento, que siempre persiguen el interés común. Admitió el incremento de las listas de espera en la región y apostó por la colaboración público-privada para ganar eficiencia en la prestación sanitaria: "Quien piense que no son necesarias las empresas privadas con ánimo de lucro para prestar servicios sanitarios miente y se equivoca". La sentencia fue una de las que más énfasis requirieron en la conferencia. La enmarcaba en el proyecto del hospital de Alcañiz, en el que "le diré a una empresa: constrúyeme un hospital que va a ser tuyo y te dejo que gestiones los servicios no asistenciales" (como la vigilancia, limpieza, mantenimiento, alimentación...). "¿Al paciente qué le interesa, de quién es el hospital o quién y cómo le atiende?", se preguntó.