Los investigadores creen que una respuesta inmune prolongada e hiperactiva es la responsable de estos coágulos

Personas recuperadas de Covid tienen más riesgo de padecer trombos
Un facultativo sanitario atienda a un paciente de Covid-19.


17 abr 2021. 17.30H
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Un equipo de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nanyang, Singapur, ha demostrado que las personas que se han recuperado de Covid-19, especialmente aquellas con afecciones cardiovasculares, tienen un mayor riesgo de desarrollar trombos. Esto se debe a que experimentan una respuesta inmune más prolongada e hiperactiva.

Los datos de esta investigación, publicados en la revista científica eLife, pueden ayudar a explicar el motivo por el que pacientes ya recuperados de la infección por Covid presentan síntomas de coágulos en sangre. Esta situación deriva en un mayor riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular o insuficiencia orgánica cuando estos trombos bloquean las arterias principales de los órganos vitales, señalan los investigadores.

Pacientes con problemas de coagulación tras el Covid


Para llevar a cabo este estudio, el equipo dirigido por Christine Cheung, analizó muestras de sangre de pacientes Covid que habían sido dados de alta hace un mes. En estas muestras, descubrieron que los pacientes tenían “signos de daño en los vasos sanguíneos, posiblemente debido a una respuesta inmune persistente, que puede desencadenar la formación de coágulos sanguíneos”, detallan.

"Con más personas recuperándose de Covid-19, comenzamos a escuchar a los médicos sobre pacientes que volvían al hospital con problemas de coagulación sanguínea después de haber sido dados de alta y haber superado el virus", explicaba la investigadora principal.

Además, señala que este estudio “representa un caso sólido para el seguimiento estrecho de los pacientes con Covid19 recuperados, especialmente aquellos con afecciones cardiovasculares preexistentes como hipertensión y diabetes que tienen vasos sanguíneos debilitados".

Respuesta inmune persistente


El equipo descubrió que los pacientes que habían superado Covid-19 tenían el doble de la cantidad normal de células endoteliales circulantes (CEC) que se habían desprendido de las paredes de los vasos sanguíneos dañados. Los niveles elevados de CEC indican que la lesión de los vasos sanguíneos persiste después de recuperarse de la infección viral. También encontraron niveles altos de citocinas y de células T en sangre.

La hipótesis principal de los investigadores es que “estas respuestas inmunes activadas de forma persistente pueden atacar los vasos sanguíneos de los pacientes con Covid-19 recuperados, causando aún más daño y aumentando aún más el riesgo de formación de coágulos sanguíneos”.

Por último, Christine Cheung pidió precaución para aquellos pacientes con afecciones subyacentes "ya que estas debilitan sus sistemas vasculares”, y animó a la población a vacunarse contra el Covid: “Debemos fomentar la tasa de uso de la vacuna para protegerse tanto del virus como de sus complicaciones a largo plazo”.

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