Su herramienta de valoración de puestos de trabajo destaca las altas responsabilidades y esfuerzo de las profesionales

El Gobierno pone el foco en la sanidad en su guía para la igualdad salarial
Irene Montero y Yolanda Díaz.


20 abr 2022. 10.50H
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El Ministerio de Trabajo y Economía Social y el Instituto de las Mujeres han impulsado una herramienta de valoración de puestos de trabajo, "un instrumento que permitirá detectar y corregir desigualdades retributivas entre hombres y mujeres" en palabras de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo. En la guía de uso que se ha publicado desde ambos organismos se hace hincapié en que hay determinadas profesiones, marcadas por el contacto con colectivos de especial vulnerabilidad (por ejemplo, en riesgo de exclusión social o en situación de enfermedad), que realizan un esfuerzo emocional más significativo en el desempeño de su labor. Tal y como el ministerio reconoce, "estas profesiones pueden ser las sanitarias, en especial las relacionadas con la Psicología y de atención a personas dependientes". 

Con esta herramienta se pone el foco en factores determinantes para la valoración como el esfuerzo físico, mental, emocional, las responsabilidades o las funciones de cada puesto. El objetivo, señala Díaz, es "visibilizar las discriminaciones en los puestos de trabajo", algo "clave para poder corregirlas". Así, "la valoración de puestos de trabajo efectuada conforme a esta herramienta integra la necesaria perspectiva de género, pues la extensa lista de factores y subfactores que la componen busca dar visibilidad a aquellas cualidades que son consideradas femeninas y que suelen ser obviadas en la evaluación de los puestos de trabajo", señala el documento. 

En el documento, Trabajo e Igualdad remarcan que hay empleos "ocupados tradicionalmente por mujeres que implican una elevada responsabilidad en distintos planos". Por ejemplo, "las gobernantas de centros sanitarios tienen responsabilidad de organización y coordinación de las tareas de otras personas y son responsables de supervisar los resultados y la calidad del trabajo propio y de otras personas". 

Dentro de las responsabilidades funcionales que estudia la herramienta está la "responsabilidad sobre el bienestar de las personas", encargada de evaluar "la responsabilidad del cuidado, el desarrollo intelectual y emocional, la salud, la seguridad y el bienestar físico, mental y social de las personas". La responsabilidad sobre el bienestar de las personas se manifiesta, subrayan, "en las actividades de cuidado, la atención sanitaria, la atención de las necesidades básicas, sociales y de ocio de personas de todas las edades, el fomento de su desarrollo físico o cognitivo, las labores de orientación, enseñanza o formación, o la vigilancia de la salud y seguridad tanto en el trabajo como en otros ámbitos", una cuestión que afecta a los profesionales sanitarios. 


"Las gobernantas de centros sanitarios tienen responsabilidad de organización y coordinación de las tareas de otras personas y son responsables de supervisar los resultados y la calidad del trabajo propio y ajeno"



En este mismo apartado, el documento subraya la "responsabilidad sobre información confidencial", que se centra en la la responsabilidad derivada de las tareas del puesto que requiere trabajar con información y datos confidenciales. Según el organismo, "ha de evaluarse tanto el tipo de información con que se trabaja, como las consecuencias para la empresa de su difusión o errores en su manejo en términos de perjuicio económico o de conflicto interno o externo". Entre los puestos de trabajo en los que existe dicha responsabilidad sobre información confidencial en los que pone la lupa el ministerio "son los relacionados con la atención psicológica o sanitaria"


Condiciones y conocimientos de los profesionales sanitarios


El ministerio liderado por Yolanda Díaz también tiene en cuenta las condiciones profesionales y de formación de los trabajadores españoles. En este sentido, ha establecido un indicador para medir la actualización de conocimientos que requiere cada profesión. Dicho parámetro mide los requerimientos del puesto de trabajo relativos a la necesidad de mantener al día los conocimientos necesarios para desempeñar sus funciones. Entre los ámbitos en los que el organismo considera que se requiere la renovación de los conocimientos necesarios para el desempeño del puesto de trabajo están también, entre otros, los sectores sanitarios.

Otro aspecto importante para Trabajo e Igualdad son las habilidades sociales, entre ellas, la capacidad comunicativa. En este plano, se pretende evaluar "las habilidades requeridas por el puesto de trabajo para transmitir información, instrucciones o conocimiento, tanto por la naturaleza y complejidad de la información como por las características de los interlocutores, que pudieran dificultar la actividad comunicativa o que pudieran requerir persuasión, consejo, inspiración, motivación o influencia".

Tal y como subraya el organismo, habitualmente requieren capacidad comunicativa para el desarrollo de su profesión las personas dedicadas a actividades como la docencia y la orientación educativa, el periodismo, así como la atención sanitaria y a personas dependientes. Otro factor a tener en cuenta es la capacidad emocional. Este parámetro, en relación con las tareas del puesto de trabajo cuya ejecución depende de la respuesta de otras personas", mide la empatía o capacidad de percibir y comprender sus pensamientos, sentimientos y su estado emocional, y responder adecuadamente ante estos, adaptando la manera de interactuar con esas personas". Asimismo, entre las actividades profesionales que suelen requerir capacidad emocional, Trabajo e Igualdad vuelven a destacar la atención sociosanitaria y psicológica


"Suelen estar expuestos a riesgos psicosociales, entre otros, el personal sanitario o de atención y ayuda a domicilio"



Respecto al entorno laboral, el Gobierno también promueve estudiar las condiciones psicosociales como el aislamiento físico o geográfico, los trabajos monótonos o repetitivos; las tareas que derivan con cierta probabilidad en problemas o conflictos, el acoso (también sexual o por razón de sexo), estrés o ansiedad; los trabajos que conllevan trato con público, clientela, proveedores, compañeras o compañeros. En este sentido, el ministerio destaca que "suelen estar expuestos a riesgos psicosociales, entre otros, el personal sanitario o de atención y ayuda a domicilio, o las personas dedicadas al trabajo o la educación social o la hostelería".

Por último, y en torno a las condiciones organizativas, se pone el acento a que estas repercuten "en la facultad de disposición del tiempo de descanso y la ordenación de la vida personal, social y familiar de las personas trabajadoras". Estas condiciones se refieren a los horarios, descansos y vacaciones, algo en lo que los profesionales sanitarios han reclamado mejoras en innumerables ocasiones. "Este factor valora la necesidad de adaptación a la realización de horarios de trabajo irregulares o inusuales (trabajo nocturno, trabajo a turnos) así como la afectación a las posibilidades de disposición del tiempo de descanso (trabajo en festivos o fines de semana, posibilidad de fijación de periodos vacacionales, disponibilidad horaria, conectividad digital permanente etc.)", detalla Trla guía, que señala a la atención sanitaria de urgencia y la farmacia entre los sectores afectados. 


Mención especial a los profesionales de Enfermería


El documento también hace varias alusiones concretas a los profesionales de Enfermería. De ellos destaca el esfuerzo físico al que están sometidos en Enfermería dadas la  posturas forzadas y la frecuencia de posturas continuadas, como estar de pie o en posiciones incómodas. Asimismo, se refiere a los Técnicos Cuidados Auxiliares de Enfermería o Geriatría , que desplazan y movilizan a los pacientes. Además, el ministerio pone atención al esfuerzo visual continuado de los profesionales de Enfermería al tratarse de un trabajo de precisión. En este esfuerzo también incluye a otras profesiones sanitarias como la Radiología o el trabajo técnico de laboratorio.

En cuanto a la capacidad de plantear ideas y soluciones, Trabajo también apela al colectivo enfermero, que "requiere de gran precisión manual, sensorial y corporal para el desempeño correcto de sus tareas". Además, pone el acento en que están expuestos a enfermedades contagiosas.
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