El radiólogo ha desarrollado un sistema multiperforado impreso en 3D que se adapta a la anatomía del paciente amputado

Ángel Seara, premiado por la Radiología americana: "Seremos una guía en 3D"
Ángel Seara, jefe de Servicio de Diagnóstico por la imagen del Hospital Nuestra Señora de Meritxell.


23 may 2022. 16.40H
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La Sociedad Norteamericana de Radiología (RSNA por sus siglas en inglés) ha concedido el premio al radiólogo Ángel Seara, jefe de Servicio de Diagnóstico por la imagen del Hospital Nuestra Señora de Meritxell en Andorra, por el mejor trabajo científico presentado en el Curso de impresión 3D médica de la RSNA 2022. El equipo de Seara ha creado un dispositivo multiperforado con impresión 3D que se adapta perfectamente a la anatomía de los pacientes con amputaciones parciales, permitiendo mejor tratamiento y respuesta del mismo. Este galardón "demuestra que con un poco de imaginación y colaboración entre los compañeros de trabajo disciplinario y que gracias a herramientas como la impresión 3D se puede innovar y mostrar que las cosas también se pueden hacer bien en un hospital que es equiparable a uno comarcal", explica Seara a Redacción Médica.

Según Seara, es "una satisfacción ver cómo se hacen las cosas y se reconocen, aun siendo creadas en hospitales pequeños. Este paso es una grano de arena que servirá como guía para otros profesionales que traten a estos pacientes". La impresión 3D en Radiología, añade Seara, "es un avance que ha surgido hace unos tres o cuatros años y en el Meritxel lo llevamos desde el Servicio de Radiología".

El trabajo llevado a cabo por el equipo de Seara surge a raíz del "tratamiento usado desde la antigüedad para pacientes con amputaciones parciales pero que actualmente se lleva a cabo para intentar frenar la resistencia a los antibióticos. Esta terapia consiste en el uso de las larvas de la mosca lucilia sericata". Estas larvas, según Seara, "hacen una especie de biocirugía ya que consumen la parte necrótica del paciente, es decir, la zona que impide que la lesión se cierre, respetando el tejido de granulación".

Asimismo, "las larvas secretan sustancias que inhiben la infección colocándolas sobre la herida durante el tiempo que ellas viven, un máximo de cinco días". El principal problema que se encuentra, según Seara, a la hora de llevar a cabo este tratamiento es que "la presión que sufren las larvas al ponerlas sobre todo en los pies o en miembros inferiores, como el sacro, por el empuje o roce de la propia ropa o ropa de cama las puede matar".


"Elaboramos unos dispositivos adaptados anatómicamente, los cuales son bastantes complejos debido a las diversas formas de las amputaciones"



Ante este contratiempo, Seara admite que "hablamos con los cirujanos vasculares y, en base a tomografías computarizadas, elaboramos unos dispositivos adaptados anatómicamente, los cuales son bastantes complejos debido a las diversas formas de las amputaciones". Lo que el equipo de Seara hace es "anotar la anatomía exacta del paciente, creamos el protector imprimiéndolo en 3D con material aprobado y antiséptico y lo colocamos en la zona". Una herramienta que permite que "la mayoría de las larvas duren el máximo tiempo de vida posible y traten al paciente diariamente".

Los especialistas ponen "las larvas en una especie de bolsa de té encima de la herida, cubren la lesión con el dispositivo multiperforado para que puedan respirar y no les aplaste la presión".

Resultados favorables en 9 pacientes


En cuanto a los principales resultados, Seara subraya que "se presentaron los resultados de los nueve pacientes que tratamos. Las 9 heridas se localizaban en los pies, excepto una que se encontraba en el sacro, la cual tuvimos que descartar porque no resultó ser efectiva". De las ocho restantes, Seara añade que "obtuvimos una mejoría parcial en el 78 por ciento de las heridas, logrando un tiempo de vida máximo de las larvas en el 67 por ciento de los casos".


"Sí es posible revisar este tipo de dispositivos adaptados a la anatomía de los pacientes, mejorando la posibilidad de movilizarlos sin dañar a las larvas"



Además, Seara detalla que "el dispositivo impreso en 3D se consideró efectivo para las larvas en el 90 por ciento de las heridas y el cirujano vascular dio una utilidad al dispositivo de un promedio de 8,3 sobre 10". En definitiva, Seara aclara que "sí es posible revisar este tipo de dispositivos adaptados a la anatomía de los pacientes, mejorando la posibilidad de movilizarlos sin dañar a las larvas, permitiendo así un alto porcentaje de que estas puedan trabajar durante cinco días", concluye.
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